Zapatero sigue sin aclarar el origen de sus joyas: "Su silencio ya es una explicación", dice el PP
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no ha cumplido el plazo de diez días que él mismo se había impuesto para documentar el origen de los tres juegos de joyas de lujo hallados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) en la caja fuerte de su despacho. La fecha límite venció el 17 de junio, día en que el juez José Luis Calama le solicitó que explicara la procedencia de collares, sortijas y pendientes cuyo valor asciende a 1,3 millones de euros.
Reacciones y consecuencias
Desde entonces circulan diversas versiones, algunas de las cuales resultan evidentemente falsas. Se ha insinuado que las piezas podrían provenir de una supuesta herencia de la abuela de Sonsoles Espinosa, esposa de Zapatero, con un valor estimado entre 30 mil y 50 mil euros. Otros rumores apuntan a un regalo procedente de Arabia Saudí, para luego desmentir esa hipótesis. En cualquier caso, el expresidente ha pedido tiempo y, hasta la fecha, no ha presentado documentación, facturas ni testigos que acrediten la legalidad de la adquisición.
Para el Partido Popular, aunque Zapatero tiene derecho a guardar silencio a efectos judiciales, su actitud resulta “más que elocuente” desde el punto de vista político. “La no‑explicación es una explicación”, afirman en el cuartel general del PP, añadiendo que “no dar explicaciones es en sí misma una respuesta. Su silencio tiene toda la relevancia política”.
Al término de su declaración ante la Audiencia Nacional, el juez Calama indagó sobre el “tema de las joyas” y preguntó al ex presidente y a su abogado cuánto tiempo necesitarían para poder declarar. El abogado respondió que “en una semana o diez días”, a lo que Zapatero puntualizó “como máximo”.
En ese mismo intervalo, el magistrado ha puesto a disposición de la Agencia Tributaria la posibilidad de personarse como parte perjudicada en la causa, tras abrir una pieza paralela por presunto delito fiscal y contrabando. La cuestión se centra en si Zapatero recibió las joyas mientras ejercía la presidencia —en cuyo caso deberían haber sido entregadas al Patrimonio Nacional— o si las obtuvo después de dejar el Gobierno, lo que implicaría su declaración ante Hacienda. Asimismo, persiste la duda sobre si los objetos cruzaron la frontera sin la debida autorización.
Mira tambien:


Deja una respuesta