Alcaraz venció con calambres y vómitos ¿Qué dijo tras el triunfo?
Carlos Alcaraz ha logrado acceder por primera vez en su carrera a la final del Abierto de Australia, tras una victoria épica este viernes frente al alemán Alexander Zverev. El tenista murciano superó al número cuatro del mundo en un partido de casi cinco horas y media, sellando su pase con un contundente 6-4, 7-6(5), 6-7(3), 6-7(4), 7-5. Este triunfo no solo marca su debut en una final del primer Grand Slam de la temporada, sino que también se convierte en uno de los partidos más intensos y dramáticos de su carrera.

Una batalla de resistencia y corazón
El encuentro se convirtió en un duelo de resistencia física y mental, especialmente para Alcaraz, quien sufrió severos calambres en el tercer set que le impidieron moverse con normalidad durante gran parte del partido. A pesar de encontrarse al borde del abandono, el español se aferró al partido con una combinación de talento, instinto y voluntad. Cuando parecía fuera de combate, remontó desde una desventaja de dos sets para imponerse en el quinto, incluso salvando momentos clave como cuando Zverev sacó con ventaja para ganar el partido.
"El tenis es un deporte que va por detalles. A veces es cruel, a veces es maravilloso. Por un punto, por un detalle, todo puede cambiar", declaró Alcaraz tras el encuentro en declaraciones recogidas por Eurosport. "Hemos intentado creer, luchar, creer y no tener miedo. El trabajo duro siempre tiene su recompensa", añadió, visiblemente emocionado.
Un mensaje de superación
- "Sufrir, día tras día, siempre intentar dar un poco más, siempre merece la pena", afirmó Alcaraz, haciendo referencia a los sacrificios que han llevado a este momento.
- Agradeció los esfuerzos de los días en los que se llevó al límite, señalando que fue gracias a ellos que logró dar la vuelta al partido.
- "Yo tampoco me lo creo. Ha sido luchar, creer, esperar las oportunidades y no tener miedo", aseguró tras sellar su pase a la final.
La hazaña de Alcaraz ha dejado al mundo del tenis conmocionado. Su capacidad para mantenerse en el partido a pesar del deterioro físico ha sido ampliamente elogiada, y su actitud ha convertido el partido en un ejemplo de entrega absoluta. Ahora, el joven de 21 años se prepara para disputar su primera final en Melbourne Park, donde buscará levantar su primer trofeo en el Abierto de Australia.
Su rival en la final será el ganador del duelo entre Jannik Sinner y Novak Djokovic, que se enfrentan en la otra semifinal del torneo. Ganar el domingo, dijo Alcaraz, significaría "todo". Para un deportista que ya ha conquistado títulos de Grand Slam, este podría ser el paso definitivo hacia la consolidación en el Olimpo del tenis mundial.
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