España vs Italia: La guerra diplomática por una reunión secreta

El Gobierno de España ha expresado su descontento ante la organización de una reunión previa a la cumbre informal de la Unión Europea sobre competitividad, convocada por Italia, Alemania y Bélgica, a la que no fue invitado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. A pesar de que el encuentro contó con la participación de 19 líderes europeos y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, España no formó parte de esta cita, celebrada en el marco del retiro de los Veintisiete en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica. Fuentes del Ejecutivo español han confirmado que se trasladó formalmente el malestar a Italia, considerando que iniciativas de este tipo socavan los principios de igualdad y colegialidad que rigen en la UE.

Índice

Desencuentro diplomático en plena cumbre europea

Desde Moncloa se ha aclarado que no se trató de una queja formal ni de una carta diplomática, sino de una comunicación directa con las autoridades italianas, lideradas por la primera ministra Giorgia Meloni, uno de los impulsores del encuentro. España considera especialmente delicado que este tipo de reuniones, que agrupan a una veintena de países, se organicen de forma paralela a las cumbres oficiales sin garantizar la inclusión de todos los miembros. En este caso, el grupo discutió propuestas para reforzar el mercado único, simplificar la regulación, reducir los precios de la energía y diseñar una política comercial más ambiciosa.

No obstante, el primer ministro belga, Bart De Wever, negó que España hubiera sido excluida: "Creo que todos fueron invitados. Algunos respondieron, otros no. Pero no creo que España no fuera invitada", afirmó a la prensa. Añadió que el elevado número de participantes (19) ya resultó inusual para un formato tradicionalmente más reducido, y aseguró que no se busca imponer una agenda a otros Estados miembros. "Esa no es la intención", subrayó.

Por su parte, fuentes oficiales italianas indicaron que Sánchez y Meloni mantuvieron un breve encuentro durante la cumbre en el que el presidente español no planteó objeciones por no haber asistido a la reunión previa. Sin embargo, el malestar en el entorno del Gobierno español persiste, especialmente por el papel de Italia como anfitrión de esta iniciativa, a la que también acudieron figuras como el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron.

Un grupo que planea repetir el formato

- El grupo de países que participó en la reunión tiene previsto volver a encontrarse en marzo, nuevamente antes de la próxima cumbre europea en Bruselas. - Aún no se ha confirmado si se extenderá la invitación a España en esta nueva cita. - En el pasado, reuniones similares ya se habían celebrado antes de cumbres, especialmente para coordinar posturas sobre inmigración.

En el seno de la cumbre a los 27, España mostró su apoyo a las líneas generales del debate sobre competitividad, especialmente en aspectos como la agilización de decisiones en la UE, evitando en todo momento la necesidad del consenso unánime. Además, el Gobierno español respalda con fuerza la promoción del sello 'Made in Europe', que busca impulsar la industria local mediante incentivos y condiciones exigentes para la inversión extranjera, como la fijación de salarios dignos o la transferencia de tecnología. Aunque el objetivo común es fortalecer la posición de Europa en un escenario global marcado por la competencia con Estados Unidos y China, el método para alcanzarlo ha abierto nuevas tensiones entre socios clave del bloque.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir