Israel admite 70000 muertos en Gaza la cifra que ocultaron
El Ejército israelí ha reconocido, por primera vez y de manera indirecta, que la cifra de más de 70.000 palestinos muertos en la Franja de Gaza desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023 es “en gran medida exacta”. Esta afirmación, realizada por un alto mando militar bajo anonimato ante medios israelíes, representa un cambio significativo en la postura oficial, que durante más de dos años cuestionó sistemáticamente los datos publicados por el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás.

Un giro en la narrativa oficial
Según fuentes militares citadas, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) estiman que el número de fallecidos en Gaza ronda los 70.000, una cifra muy cercana al balance oficial del Ministerio de Salud gazatí, que registra 71.667 muertos hasta octubre de 2025, incluyendo más de 450 víctimas posteriores al alto el fuego. El Ejército israelí admite además que esta cifra no incluye a los cuerpos aún sepultados bajo los escombros, cuyo número Hamás calcula en unos 10.000.
Este reconocimiento pone fin, de hecho, a un debate que se mantenía fuera de Israel desde hace meses. Como señala el periodista Nir Hasson en el diario Haaretz, organizaciones internacionales, gobiernos y académicos ya consideraban fiables los datos del Ministerio de Salud de Gaza. En esta guerra, Israel no ha publicado cifras oficiales sobre bajas palestinas, rompiendo con su práctica habitual en conflictos anteriores, cuando incluso sus servicios de inteligencia validaban los balances generales del sistema sanitario gazatí.
Fiabilidad de los datos y verificación independiente
- El Ministerio de Salud de Gaza no solo ha ofrecido cifras globales, sino listas detalladas con nombres completos, filiaciones, fechas de nacimiento y números de identificación.
- Una base de datos analizada por Haaretz incluye 68.844 fallecidos entre octubre de 2023 y octubre de 2025 —el 96% del total—, lo que representa cerca de medio millón de datos verificables.
- El 80% de los registros provienen de morgues hospitalarios, mientras que el resto se basa en declaraciones familiares sometidas a un proceso legal de verificación.
- Errores iniciales, como duplicidades, fueron corregidos con el tiempo. Expertos independientes y estudios académicos recientes no han encontrado inconsistencias graves en las cifras actualizadas.
Algunos análisis sugieren que el número real de víctimas podría superar los 100.000 si se incluyen muertes indirectas —por enfermedad, desnutrición o falta de atención médica— y cuerpos aún no recuperados.
La proporción de civiles entre las víctimas
A pesar de aceptar la cifra total de muertos, el Ejército israelí mantiene que no puede determinar con precisión cuántos eran combatientes y cuántos civiles. El listado de Gaza no hace distinción, pero su validación minuciosa cuestiona directamente las afirmaciones del primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien sostuvo que la proporción entre combatientes y civiles era de 1:1 o 1:1,5.
Un informe publicado recientemente por la ONG británica Action on Armed Violence ofrece un panorama muy distinto: por cada combatiente muerto, habrían fallecido cinco civiles. Esto implicaría que al menos el 83% de las víctimas eran población no combatiente. Las propias IDF habían afirmado haber eliminado a unos 22.000 combatientes en Gaza y a 1.600 más durante el ataque del 7 de octubre en Israel, pero nunca presentaron datos detallados que respaldaran esta afirmación.
El registro de fallecidos incluye miles de mujeres, niños y bebés. Un análisis revela que al menos 17 recién nacidos murieron el mismo día de su nacimiento, 115 no cumplieron un mes de vida y 1.054 no llegaron al primer año. Estos datos profundizan el impacto humano del conflicto y ponen en evidencia la magnitud del sufrimiento civil.
Implicaciones políticas y éticas
Para muchos analistas, el reconocimiento tardío de la cifra plantea preguntas incómodas sobre la credibilidad del Ejército y del Gobierno israelí en otros aspectos del conflicto. Desde las reglas de engagement hasta el trato a detenidos palestinos, la destrucción masiva de barrios, el saqueo de propiedades o el uso militar de infraestructuras civiles, la rectificación abre un debate más amplio sobre la transparencia y la responsabilidad.
Como señala Hasson, “la disputa sobre el número de muertos puede estar llegando a su fin, pero el debate sobre quiénes eran esas personas apenas ha comenzado”. Reconocer la fiabilidad de los datos de Gaza no solo es un paso técnico, sino moral: implica asumir que, en poco más de dos años de guerra, han muerto decenas de miles de palestinos, muchas ciudades han sido arrasadas y casi dos millones de personas han sido desplazadas.
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