La caída de El Mencho sacude a México y revela la verdadera estrategia secreta

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder indiscutible del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), representa el golpe más contundente al narcotráfico en México en los últimos años. Este hecho, confirmado tras un operativo conjunto en la sierra del este de Jalisco con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, marca un antes y un después en la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Durante años, El Mencho había logrado evadir a las autoridades, convirtiéndose en el narcotraficante más buscado del país y símbolo de la impunidad que rodeaba a los cárteles. Su abatimiento es visto como un triunfo no solo operativo, sino también político y diplomático, que refuerza la cooperación bilateral en materia de seguridad.

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Un cambio de rumbo en la estrategia de seguridad

La actual administración ha marcado una clara diferencia con el enfoque del sexenio anterior, caracterizado por la política de “Abrazos, no balazos” impulsada por Andrés Manuel López Obrador. Aunque en ese periodo se lograron algunas capturas importantes —como las de Ovidio Guzmán, El Ratón o El Nini 09—, la percepción generalizada fue la de una tolerancia tácita hacia los grupos criminales, con escasas acciones directas contra sus estructuras de poder. En contraste, el gobierno de Sheinbaum ha optado por una estrategia más ofensiva, centrada en desmantelar los liderazgos del crimen organizado mediante operaciones coordinadas, inteligencia estratégica y despliegue táctico.

Este nuevo enfoque, encabezado por García Harfuch, ha tenido resultados tangibles: más de 40.000 detenciones por delitos de alto impacto desde el inicio del sexenio, decomisos récord de droga y armas, y la puesta en marcha de operativos como el Frontera Norte, que intensifica la vigilancia en la frontera con Estados Unidos. Expertos como Erubiel Tirado, coordinador del Programa de Seguridad Nacional y Democracia de la Universidad Iberoamericana, señalan que la diferencia fundamental radica en la “acción directa”. “Ya no hay abrazos, pero sí balazos”, afirma, resumiendo el cambio de paradigma.

El CJNG sin su líder: incertidumbre y riesgo de violencia

  • El CJNG, considerado por la DEA como una de las organizaciones criminales más poderosas y despiadadas del mundo, pierde a su figura central. El Mencho no solo era el cerebro del cartel, sino su máxima autoridad indiscutible.
  • Tras su muerte, el cartel entra en una etapa crítica de sucesión. Sin un liderazgo claro, aumenta el riesgo de enfrentamientos internos y disputas por el control territorial.
  • Rubén Oseguera González, “El Menchito”, hijo de El Mencho y heredero natural, cumple cadena perpetua en Estados Unidos desde 2020, lo que descarta su regreso al mando.

Según Víctor Manuel Sánchez Valdés, especialista en crimen organizado de la Universidad Autónoma de Coahuila, los posibles sucesores incluyen a Juan Carlos Valencia González, hijastro de El Mencho y figura clave en la estructura familiar del cartel. Otros actores con peso en la organización son Audias Flores Silva, “El Jardinero”, con influencia en Michoacán, Zacatecas y Nayarit; Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, encargado del control de puertos; y Ricardo Ruiz Velao, “El Doble R”, identificado como líder del Grupo Élite del CJNG.

El vacío de poder ya ha comenzado a generar reacciones violentas en varios estados del país. Expertos advierten que el escenario podría asemejarse al de Sinaloa, donde la detención de Ismael “El Mayo” Zambada desencadenó una guerra civil entre facciones rivales del cártel, con cientos de muertos y desaparecidos. En ese contexto, el gobierno de Sheinbaum enfrenta el reto de mantener la presión sobre los cárteles sin perder el control de la seguridad pública.

La caída de El Mencho envía un mensaje contundente: México está dispuesto a enfrentar directamente al crimen organizado. Sin embargo, el verdadero examen vendrá en los próximos meses, cuando se defina quién asume el liderazgo del CJNG y cómo responde el Estado a la inevitable escalada de violencia que suele seguir a estos golpes de alto impacto.

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