Los 'milagros lingüísticos' de la PAU vasca: de un 0 en el examen ordinario de euskera a un 7 un mes después

Un mes después de la primera convocatoria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), los casi 12.000 estudiantes que se presentaron en junio comenzaron a recibir los resultados del examen de euskera, provocando una polémica sin precedentes por la elevada cantidad de notas “cero” asignadas en algunos tribunales del modelo A.

En el tribunal número 11 se registró la mayor concentración de ceros, con un máximo de 163 notas nulas en la asignatura de Euskera y Literatura Vasca II. Uno de sus correctores fue responsable de 79 de los 80 ceros otorgados, lo que generó una fuerte controversia entre los estudiantes y sus familias.

Convocatoria extraordinaria y resultados sorprendentes

El 30 de junio, 1.332 alumnos se presentaron a la convocatoria extraordinaria de la PAU con el objetivo de mejorar sus calificaciones, especialmente en euskera. Los resultados de esta segunda fase mostraron una evolución notable: muchos estudiantes que habían obtenido un cero o una puntuación inferior a dos en la convocatoria ordinaria lograron subir sus notas a valores entre 5 y 7, e incluso superar el 7,3 en algunos casos.

Según fuentes de varios centros educativos consultados por El Independiente, alumnos que inicialmente sacaron 0,5 en la prueba ordinaria alcanzaron un 5 en la extraordinaria; otros que tenían un cero llegaron a un 6,5; y un estudiante que había obtenido 0,7 pasó a 7,3. Estas mejoras ponen de manifiesto la disparidad en los criterios de corrección aplicados durante la PAU.

Los propios centros educativos describen estos “milagros lingüísticos” como evidencia de la falta de uniformidad en la valoración del nivel de euskera, lo que ha llevado a decenas de casos a los tribunales. Algunos estudiantes han presentado denuncias judiciales mientras se inscriben en la prueba extraordinaria para intentar recuperar la plaza universitaria.

Hasta cinco tribunales han concedido medidas cautelares a 40 estudiantes, obligando a la Universidad Pública Vasca (UPV/EHU) a reservar plazas y a excluir la nota de euskera del cálculo de la media de acceso. La justicia considera que existen indicios de posible sesgo y de vulneración del anonimato en la corrección, aunque advierte que, si la denuncia no se acredita, la medida podría revertirse y los estudiantes perderían la plaza.

Puntos Clave
  • Elevada concentración de notas “cero” en el examen de euskera, con 163 ceros en el tribunal 11 y un corrector responsable de 79 de los 80 cero otorgados
  • Miles de estudiantes (1.332) se presentaron a la convocatoria extraordinaria para mejorar sus notas de euskera tras la polémica del ordinario
  • En la extraordinaria, muchos alumnos pasaron de 0‑0,5 a puntuaciones entre 5 y 7,3, evidenciando una gran disparidad en los criterios de corrección
  • Se han iniciado denuncias judiciales y hasta cinco tribunales han concedido medidas cautelares a 40 estudiantes por la falta de uniformidad en la valoración del nivel de euskera.

En la revisión de los exámenes, la propia UPV/EHU confirmó que, tras una segunda y tercera corrección solicitada por los alumnos, el promedio de aumento de notas fue de apenas 0,13 puntos, lo que contrasta con los saltos de calificación observados en la convocatoria extraordinaria.

El rector de la universidad admitió que 12 de los 41 tribunales que corrigieron los exámenes presentaron “anomalías” con desviaciones superiores a dos puntos respecto a la media del conjunto. Estas diferencias no solo se produjeron en euskera, sino también en otras diez asignaturas.

En el caso concreto de Euskera y Literatura Vasca II, la nota media de algunos tribunales osciló entre 2,88 y 4,43 sobre diez. Un centro concertado de Bizkaia, que presentó a 96 estudiantes, mostró una disparidad extrema: en un tribunal la media fue de 5,08 sin ceros y con solo dos notas bajo 2, mientras que en otro la media fue de 1,42, con 26 ceros y 30 notas inferiores a 2.

Ante la situación, el Consejero de Universidades del Gobierno Vasco, Juan Ignacio Pérez Iglesias, anunció la apertura de un debate sobre nuevas fórmulas y mecanismos de corrección para garantizar la igualdad de oportunidades y evitar sesgos. Citó el modelo del Reino Unido, donde varios correctores evalúan distintas partes del mismo examen.

Por su parte, un grupo de docentes e investigadores de la UPV/EHU emitió un comunicado en defensa de los correctores, respaldado por alrededor de 12.000 profesores de secundaria y bachillerato. El documento califica de “grave” la protesta de los estudiantes y la intervención judicial, asegurando que los procedimientos de corrección se han aplicado “rigurosamente” y que se ha buscado siempre garantizar criterios académicos y trato igualitario.

El manifiesto, liderado por el rector Joxerramon Bengoetxea, también contó con el apoyo de figuras vinculadas a EH Bildu y a la izquierda abertzale, como la portavoz municipal de Bilbao, María del Río, y el jurista Iñigo Urrutia. En el texto se critica a los estudiantes por acudir a los medios antes de que finalizara el proceso de revisión, acusándolos de “condicionar” la evaluación y de buscar resultados judiciales que no obtuvieron en el examen.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir