Ceuta, lo que dijeron unos y otros en 2021 y lo que dicen ahora en 2026
El tratamiento mediático de las crisis fronterizas en Ceuta ha evidenciado notables diferencias entre la cobertura de la televisión pública y la de las cadenas privadas, tanto en 2021 como en 2026. Mientras Mediaset y Atresmedia centraron sus informaciones en la amenaza que supusieron los intentos masivos de cruce y en la supuesta incapacidad del Gobierno para contenerlos, TVE optó por enfatizar el peligro que, según su línea editorial, representaba la ultraderecha. En este sentido, la cadena pública insinuó que la crisis era consecuencia de un supuesto complot de la ultraderecha mundial, al que estarían vinculados gobiernos como los de Estados Unidos e Italia bajo la influencia de Donald Trump e Israel, presentando a Marruecos como un simple peón de esa estrategia.
En 2021, sin embargo, la realidad política era distinta: la administración estadounidense estaba encabezada por Joe Biden, y los medios progresistas apenas apuntaron a Estados Unidos como actor relevante. En ese momento, fueron los comentaristas conservadores —entre ellos Jiménez Losantos, Alsina y Ana Rosa Quintana— quienes señalaron al presidente estadounidense por su apoyo a Marruecos durante los hechos de aquel año.
Repercusiones políticas y legislativas
La crisis de 2021 dejó como figura política clara a la ministra de Asuntos Exteriores, Margarita González‑Laya, quien dimitió tras ser considerada responsable de una postura demasiado firme con Marruecos, algo que el Gobierno consideró insostenible. En contraste, la situación de 2026 aún no ha producido una víctima política evidente, aunque la presión sobre el Ejecutivo parece aumentar, sin que se haya observado una renuncia o destitución comparable.
Desde el punto de vista legislativo, en 2021 la normativa vigente no contemplaba la posibilidad de que unas 8.000 personas intentaran cruzar la frontera en un mismo día, lo que limitó la capacidad de reacción de las autoridades ante la ausencia de protocolos específicos. En 2026, el Gobierno del PSOE ha sido cuestionado por no haber anticipado este tipo de episodios pese a disponer de cinco años para actualizar la legislación. Por su parte, el Partido Popular ha recibido críticas por no haber presentado propuestas que abordaran la cuestión migratoria en el mismo periodo, generando dudas sobre si actuarán ahora o esperarán a una tercera “crisis migratoria” en Ceuta para presentar medidas.
Los debates políticos se han intensificado en el Congreso, con diputados del PSOE de Ceuta exigiendo al Gobierno que “dé la cara” ante la crisis, mientras que el PP ha recurrido al Tribunal Supremo para esclarecer si los ministros pueden eludir el control en situaciones de ausencia, como ocurrió en Ceuta.
En medio de estas tensiones, la ciudadanía sigue observando la falta de una respuesta coordinada y estructurada que permita gestionar de forma eficaz los flujos migratorios y evitar la repetición de escenarios de presión extrema en la frontera de Ceuta.
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