8.220 millones de euros en programas militares: el reto de Indra con las Fuerzas Armadas
Indra inicia una nueva etapa bajo la dirección de Josep María Recasens, recientemente nombrado CEO, y de Ángel Simón como presidente. La principal prioridad de la compañía será cumplir con los plazos de entrega de los pedidos militares, un aspecto que, según Recasens, es la base de la credibilidad en el sector de defensa y tecnología.

Prioridades de la nueva dirección
En la junta de accionistas celebrada este martes en Madrid, Recasens declaró que el éxito de Indra dependerá de la capacidad de “delivery” y que esa competencia debe convertirse en una ventaja competitiva. El objetivo inmediato de la cúpula directiva es satisfacer los contratos adjudicados por el Ministerio de Defensa, al que la ministra Margarita Robles ha señalado como responsable de la supervisión del “campeón nacional de defensa”.
La cartera de pedidos militares de Indra para 2025 asciende a 8.220 millones de euros, de los que 6.790 millones corresponden a los Programas Especiales de Modernización (PEM) en el negocio de Defensa y 1.429 millones están vinculados a la participación mayoritaria de Indra en el consorcio Tess Defence, responsable de la producción del vehículo blindado Dragón 8×8.
Robles, que ha evitado comentar sobre la crisis de gobernanza interna de Indra, ha reiterado su preocupación por los retrasos del Dragón 8×8. La ministra ha exigido que el programa se acelere, señalando que “las entregas avanzan con mucha lentitud” y que la falta de operatividad del vehículo compromete la capacidad del Ejército de Tierra.
Hasta la fecha, Tess Defence ha entregado 60 unidades al Ejército, pero ninguna ha sido declarada oficialmente operativa. El contrato contempla un total de 348 vehículos por un valor de aproximadamente 2.500 millones de euros. Ante la situación, el Ejército ha solicitado la reprogramación de los plazos de entrega para evitar sanciones al consorcio.
Desafíos técnicos y estratégicos

- Problemas en los sistemas de transmisión y motor de algunas unidades del Dragón 8×8.
- Críticas de expertos que consideran el vehículo desfasado frente a las exigencias de los conflictos modernos, describiéndolo como “blindado para una guerra que ya no existe”.
- La necesidad de consolidar la colaboración entre Indra, Santa Bárbara Sistemas, EM & E y Sapa dentro del consorcio, que ha mostrado tensiones internas.
Indra también está trabajando para resolver la disputa judicial con Santa Bárbara Sistemas relacionada con el programa de artillería autopropulsada, cuyo presupuesto asciende a 7.200 millones de euros y fue adjudicado a Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM & E). La propuesta de solución contempla la creación de una joint venture en la que Indra mantendría una participación mayoritaria del 51 % y Santa Bárbara el 49 %.
En su primera comparecencia oficial como CEO, Recasens dirigió un mensaje de tranquilidad al Ministerio de Defensa, afirmando que “no hay reputación posible sin disciplina de ejecución” y que en los contratos de defensa, “esa exigencia no admite excepciones”.
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