Balas contra Ábalos
El teniente coronel Antonio Balas, encargado de la Unidad Central Operativa (UCO) en la investigación de la trama de las mascarillas, compareció ante el Tribunal Supremo y ofreció una versión detallada de la estructura bifrontal que dirigía la organización criminal.

Según Balas, la figura central de la red era el empresario Aldama, a quien describió como “el que paga, manda”. Aldama financiaba los negocios ilícitos y mantenía contactos de alto nivel, lo que le permitía ejercer un control decisivo sobre la trama. Por su parte, el exministro de Transportes, José Ábalos, desempeñaba un papel “instrumental”, sirviendo como enlace entre Aldama y los dirigentes políticos.
Testimonios y evidencias presentadas
Balas explicó que Ábalos, a cambio de los favores de Aldama, facilitó el acceso a “estamentos de alto nivel”, incluyendo a otros ministros, presidentes de comunidades autónomas y al propio presidente del Gobierno. En una conversación de WhatsApp, Pedro Sánchez habría dado su “vale” a la visita de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, a Madrid en enero de 2020, pese a la prohibición de su aterrizaje en territorio Schengen. El teniente coronel señaló que este intercambio constituye una confesión de la autorización política al encubrimiento de la visita.
Entre los presuntos pagos en negro, Balas señaló la transferencia mensual de 10 000 euros a “Grandu” (Koldo), la financiación de una “casita de novios” en la Plaza de España para la pareja de Ábalos, y la entrega de un chalet de veraneo en Cádiz, entre otras ventajas económicas.
El testimonio también arrojó luz sobre la implicación de Leire Díez, conocida como “la fontanera de Ferraz”, quien habría buscado eliminar a Balas para proteger sus intereses. Díez, vinculada a Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, y al empresario Alejandro Hamlyn, habría manifestado su deseo de que “si Balas está muerto, mejor”. La conversación tuvo lugar en el despacho del abogado Jacobo Teijelo en febrero de 2025.
Balas también indicó que la moncloa estaba al tanto de las actividades de Díez, como demuestra una reunión secreta en la sede del PSOE en Ferraz, a la que asistieron Antonio Hernando, director del Gabinete de la Presidencia de Gobierno, junto a Cerdán, Díez y el empresario Javier Pérez Dolset.
En noviembre de 2025, Ábalos ingresó en la prisión de Soto del Real, mientras que Aldama y Koldo (apodado “Grandu”) están programados para declarar ante el Tribunal Supremo el próximo miércoles, seguidos por Ábalos. Aldama, que proporcionó pistas cruciales a la UCO, mantendrá su versión, intentando no autoinculparse pero reconociendo la implicación de sus compañeros de banquillo.
El caso continúa generando expectación, y se prevé que los testimonios de los tres acusados aporten nuevos elementos a una investigación que ha sacado a la luz una compleja red de corrupción y contactos políticos de alto nivel.
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