Bíblica ovación a Curro Vázquez en el Senado
Curro Vázquez ha disfrutado de un mes de abril sin precedentes, acumulando reconocimientos en el mundo taurino. El pasado jueves, la Unión de Criadores de Toros de Lidia le rindió un homenaje en la venta de Antequera, donde el torero asistió acompañado de su equipo y seguidores.
Tras la ceremonia, Vázquez regresó a Sevilla en un Uber, satisfecho, y siguió participando en la famosa Corrida de la Silla de Morante, que fue transmitida por Canal Sur y contó con la presencia tanto de la escolanía de corifeos como del público más humilde. Durante todo el día, el torero no dejó de hablar de su pasión por los toros.
Premio Nacional de Tauromaquia 2025
El reconocimiento más destacado llegó este lunes, cuando Curro Vázquez fue nombrado “maestro de maestros” en la Cámara Alta de Toros, en una intervención en la que destacó el torero Pablo Aguado, quien cerró su discurso con la frase: “El arte de torear está condenado a desatar pasiones”. En el vídeo oficial del premio también apareció el torero López Simón, cuya figura ha despertado curiosidad y elogios por su sencillez y sabiduría, cualidades que Vázquez también subrayó.
El anuncio del premio provocó una ovación digna de los relatos bíblicos, obligando al torero a volver al escenario para recibir el aplauso del público y de sus colegas. En su discurso, Curro Vázquez rindió homenaje al toreo y a su propia trayectoria, mencionando a dos figuras que, aunque menos mediáticas, le dejaron una profunda huella: el santanderino Félix Rodríguez, ganador del Premio Nacional en el Palacio de la Magdalena, y el sevillano Pepín Martín Vázquez, cuya labor ha sido poco conocida pero muy apreciada dentro del circuito taurino.
La galería de premiados incluyó a destacados toreros como Ortega Cano, Talavante, Uceda Leal, Aguado, Ginés Marín, Víctor Hernández, y también a ganaderos de renombre como Victorino Martín y Juan Pedro Domecq. Entre los presentes fuera del foco principal figuraron Fernando Cepeda, El Fundi y El Tato, quienes también aplaudieron con entusiasmo.
El acto se caracterizó por una atmósfera de cariño y reconocimiento, y por los “vasazos de agua” que, según los asistentes, fueron especialmente emotivos y reflejaron la entrega y el estilo de Vázquez, cuyo discurso se mantuvo firme y seco, como si estuviera toreando en Las Ventas.
Posteriormente, el torero compartió una mesa alta con El Señor, degustando unas chuletillas recomendadas por Antonio Lucas. La jornada concluyó en el aparcamiento de la Plaza de Oriente, donde, desde una terraza del Teatro Real, una voz conocida interrumpió la conversación: era Curro Vázquez, quien se dirigió al público con la elegancia y la presencia que lo caracterizan.
En resumen, la aparición del Premio Nacional de Tauromaquia 2025 reforzó el estatus de Curro Vázquez como una de las figuras más respetadas y admiradas del toreo contemporáneo.
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