Cómo ser Amaia Montero y cumplir 50 en el intento: "Vengo del infierno"
La cantante y compositora Amaia Montero celebra este miércoles, 26 de agosto, su 50.º aniversario de vida en un escenario que vuelve a ser su casa: el del grupo que la vio nacer artísticamente, La Oreja de Van Gogh. Acompañada por la banda, la artista de Irun sopla las velas de su cumpleaños en medio de la gira “Tantas cosas que contar”, una celebración que también conmemora los treinta años de trayectoria del grupo y el vigésimo quinto aniversario del icónico álbum El viaje de Copperpot.
“Cumplir años tiene sus desventajas, no nos vamos a engañar, pero no volvería ni loca a las inseguridades de mis 15, a los desengaños de los veinte, a las dudas filosóficas de los treinta ni a las falsas certezas de los cuarenta”, confesó Montero a EFE. Con la serenidad de quien ha mirado el abismo de cerca, añadió: “Yo con mis 50 soy feliz y todo lo que no sea vital, me importa un bledo”.
Un regreso que supera adversidades
El camino hasta este punto no ha sido sencillo. En octubre de 2022, Montero compartió en sus redes una fotografía en blanco y negro acompañada del mensaje: “Si la esperanza es lo último que muere y todavía no la he perdido, ¿de qué me sirve la vida?”. Ese llamado de auxilio la llevó a un ingreso de varias semanas en la Clínica Universitaria de Navarra, donde recibió tratamiento por un grave cuadro de estrés y ansiedad derivado de los preparativos de un disco en solitario que nunca vio la luz.
En julio de 2023, la cantante sufrió una nueva complicación: fue ingresada brevemente en la UCI del Hospital Beata María Ana de Madrid tras una cirugía en la mano. Meses después, en septiembre, reapareció sonriente en redes sociales junto al teclista Xabi San Martín, confirmando que su vínculo con sus antiguos compañeros permanecía intacto.
El punto de inflexión mediático llegó en julio de 2024, cuando Montero subió al escenario del Santiago Bernabéu para interpretar “Rosas” como invitada estelar en la gira de Karol G, reavivando el deseo del público de verla de nuevo en activo. Finalmente, en octubre de 2025, anunció su regreso oficial a La Oreja de Van Gogh tras la salida de Leire Martínez, y en mayo de 2026 abrió la nueva gira en Bilbao, declarando: “Pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno, pero con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy”.
Durante su retiro forzoso, Montero contó con el apoyo incondicional de su hermana Idoia, la actriz Cayetana Guillén Cuervo y su expareja Gonzalo Miró. La artista denunció en varias ocasiones el bullying mediático que sufrió, señalando que “menos puta me han dicho de todo”. Al iniciar su regreso, algunos críticos señalaron que su capacidad vocal parecía no estar a la altura de la exigencia del nuevo tour, pero los resultados en los escenarios demostraron lo contrario.
En una entrevista para El Diario Vasco en julio, poco antes del concierto de La Oreja en San Sebastián, la cantante describió su regreso como “mi mejor cura, una terapia para todos”. “Llevaba tiempo fuera del circuito, estuve muy enferma y lo pasé muy mal, pero me fui curando. Quería volver al mundo pero desde lo que considero ‘mi casa’, y mis compañeros del grupo son mi casa”.
Hoy, tras una serie de conciertos multitudinarios por toda España, donde el grupo repasa clásicos como “Rosas”, “20 de enero” y “Cuéntame al oído”, Amaia Montero afronta críticas y miradas con una renovada coraza. “Luchar, caer, levantarse, volver a caer y, por exasperante que parezca, volver a levantarse. Así se llega”, declaró recientemente a Europa Press.
Con la mirada puesta en el futuro, la cantante afirma que su paso por el “infierno” le ha permitido relativizar polémicas y rumores, enfocándose únicamente en lo que realmente importa. El jueves siguiente a su cumpleaños, Montero continuará la gira en Valladolid, y se prepara para los próximos conciertos en Latinoamérica, además de trabajar con Xabi San Martín en nuevas composiciones para un próximo álbum de estudio.
Mira tambien:

Deja una respuesta