Descubre las sorprendentes lecciones que Nepal esconde

Un terremoto en la zona del río Lhende Khola, en el norte de Nepal, desencadenó una serie de avalanchas que terminaron con la formación de un lago artificial. Cuando una segunda avalancha desprendió parte de un glaciar, el hielo cayó sobre el pequeño embalse y provocó su colapso. El desbordamiento provocó un aumento descontrolado del caudal del río Trishuli, que se forma a la confluencia del Lhende Khola y el Kyirong Tsangpo, arrasando todo a su paso.

El paso fronterizo de Gyirong‑Rasuwa, que conecta China y Nepal, quedó severamente afectado. Este cruce es estratégico para la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda y, además, es una vía importante de peregrinación hacia el monte Kailash, sagrado tanto para el budismo como para el hinduismo.

Respuesta internacional y lecciones para el futuro

El desastre, que ha sido catalogado como una inundación repentina o “flash flood”, ha cobrado más de 450 vidas y ha destruido numerosas poblaciones a lo largo del valle del Trishuli. La infraestructura hidráulica, carreteras, puentes y redes eléctricas resultaron gravemente dañadas, y las autoridades estiman que la recuperación total llevará varios años.

Tras el siniestro, la cooperación internacional se activó de forma casi inmediata. China e India, vecinos de Nepal, movilizaron equipos de rescate y recursos humanitarios, mientras que la Unión Europea preparó ayudas destinadas a la reconstrucción y a la asistencia a los desplazados.

Este episodio no es aislado en la historia reciente de Nepal. En 2025, una ruptura de un lago glaciar en Tilgau provocó inundaciones que destruyeron puentes, viviendas e infraestructuras eléctricas, dejando a 32 personas desplazadas. La magnitud de la actual catástrofe supera a la anterior, subrayando la creciente vulnerabilidad de la región ante fenómenos extremos vinculados al cambio climático.

Puntos Clave
  • Terremoto y avalanchas generaron un lago artificial que colapsó, provocando una inundación repentina del río Trishuli y devastación en el valle
  • El paso fronterizo Gyirong‑Rasuwa, estratégico para la Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda y la peregrinación al Monte Kailash, quedó gravemente dañado
  • Más de 450 personas perdieron la vida y la infraestructura hidráulica, carreteras, pu

El caso nepalí también invita a reflexionar sobre la falsa sensación de seguridad que a menudo se percibe en otras regiones del mundo. En España, episodios como la inundación del 29 de octubre de 2024 en la Comunidad Valenciana, el desbordamiento del torrente de Arás que arrasó el camping “Las Nieves” en Biescas (Aragón) y los riesgos extremos que amenazaron a diez embalses andaluces durante la borrasca Leonardo, demuestran que los peligros de inundaciones repentinas no están confinados a un solo continente.

La tragedia nepalí pone de relieve la necesidad de adoptar una política de prevención y resiliencia seria y sostenida en el tiempo, más allá de los ciclos electorales. Las urbanizaciones situadas en los meandros de ríos y barrancos deben reconsiderar sus planes de desarrollo, y las comunidades que han vivido crecidas en el pasado deben estar preparadas para eventos futuros, sin asumir que “esta vez será diferente”.

Dos aspectos destacan en la gestión de la crisis: la unidad política interna de Nepal, donde los principales partidos acordaron una hoja de ruta conjunta para evitar tensiones sociales, y la rápida intervención internacional, facilitada por los mecanismos tripartitos de protección civil entre Nepal, India y China. La cooperación transnacional ha demostrado ser clave para las labores de rescate y para la posterior fase de reconstrucción.

La recuperación de Nepal servirá como referencia para otras naciones que enfrenten riesgos similares. La reconstrucción de infraestructuras esenciales —puentes, redes eléctricas, carreteras, sistemas de suministro de agua y alcantarillado— será un proceso largo que requerirá no solo recursos económicos, sino también una planificación que incorpore la adaptación al cambio climático.

Guillem Pursals es doctor en Derecho (UAB), máster en Seguridad (UNED) y politólogo (UPF), especializado en conflictos, seguridad pública y teoría del Estado.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir