El balance del doble terremoto en Venezuela sigue aumentando una semana después: 1.943 muertos y 10.571 heridos
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este martes que el terremoto doble que sacudió el pasado miércoles a la zona norte de Venezuela ha dejado 1.943 fallecidos y 10.571 heridos. Según la transmisión de Venezolana de Televisión, 6.461 personas fueron rescatadas y, en los primeros momentos de la emergencia, entre 13.400 y 13.500 habitantes lograron evacuar por sus propios medios o con la ayuda de familiares.

“Debemos mantener la búsqueda incesante de personas con vida y la esperanza de encontrar a más víctimas bajo los escombros”, instó Rodríguez, quien añadió que 855 edificios resultaron dañados, de los cuales 189 colapsaron totalmente.
Balance de víctimas, rescate y daños materiales
Se estima que aproximadamente 30.000 personas, entre residentes y visitantes, se encontraban en las áreas más afectadas de Caraballeda y Catia La Mar, en el estado La Guaira. Un total de 80.870 familias han recibido asistencia, mientras que en la zona de desastre operan 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros de búsqueda, 49 vehículos de apoyo y 26.121 efectivos venezolanos. Además, 15.467 voluntarios se han registrado para colaborar en las labores de rescate.
Rodríguez no proporcionó cifras oficiales sobre desaparecidos, aunque varias organizaciones ya están registrando a los familiares que aún no han sido localizados. La líder opositora María Corina Machado lanzó una página web, desarrollada por técnicos y la sociedad civil, que hasta el momento registra 42.664 personas sin contacto.
Desde el sismo del miércoles se han contabilizado 689 réplicas. El doble terremoto es el más mortífero que ha experimentado Venezuela en el último siglo; el precedente más grave fue el sismo de julio de 1967, cerca de Caracas, que dejó 245 muertos y miles de heridos.
Los sismos de la semana pasada también afectaron a Caracas y a otros seis municipios del norte del país. La Guaira, zona costera que sufrió un deslave en 1999 con miles de víctimas, ha sido la más golpeada. Según un análisis preliminar de la NASA mediante imágenes satelitales, alrededor de 58.870 edificios podrían haber quedado dañados o destruidos en la región afectada.
El Parlamento anunció la puesta en marcha de una línea telefónica de apoyo psicológico para atender casos de ansiedad, depresión y estrés postraumático, así como una plataforma web para registrar a los desaparecidos. En localidades como Catia La Mar, la escasez de alimentos y agua potable ha desencadenado escenas de tensión y saqueos, superando la capacidad de respuesta policial.
La crisis ha movilizado una amplia ayuda internacional. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió el domingo a delegaciones extranjeras para coordinar la asistencia. La ONU está gestionando la llegada de más de 2.000 rescatistas provenientes de 27 países. En una rueda de prensa virtual, el portavoz del Secretario General, Ugo Rampolla, confirmó que 27 naciones han desplegado más de 40 equipos de búsqueda y rescate, con 160 perros de detección.
Rampolla subrayó que la prioridad es la búsqueda y el rescate durante las primeras 72 horas, y que se están coordinando esfuerzos para proporcionar atención médica de emergencia, refugio, alimentos, agua, saneamiento y apoyo logístico, garantizando una distribución eficaz de los suministros que llegan al país.
El flujo humanitario proviene de países como El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos e Italia, y se espera la incorporación de expertos de diez naciones más.
El terremoto ha puesto de manifiesto la profunda vulnerabilidad del Estado venezolano, afectado por décadas de deterioro institucional, falta de inversión y escasez de mantenimiento. La masiva llegada de heridos ha sobrepasado una red asistencial ya debilitada por carencias crónicas de insumos, equipos y personal. Además, los colapsos de la red eléctrica nacional han dificultado los rescates nocturnos, la atención hospitalaria y las comunicaciones en zonas aisladas.
En el contexto macroeconómico, Venezuela, pese a contar con las mayores reservas probadas de crudo del planeta, produce actualmente alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, lejos de los más de 3 millones de su época de bonanza. El país enfrenta una inflación proyectada por el FMI de 387,4 % para 2026.
Según el Financial Times, el Gobierno venezolano contempla una deuda acumulada de 240 mil millones de dólares, cifra superior a estimaciones anteriores. Delcy Rodríguez busca un acuerdo con los acreedores antes de fin de año para reactivar el acceso a los mercados financieros internacionales, tras años de sanciones y exclusión. La comunidad internacional observa si la actual diplomacia humanitaria podrá sostenerse a largo plazo y financiar la enorme tarea de reconstrucción que el país necesita.
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