El Banco de España critica que Sánchez siga sin explicar cómo pagará el nuevo gasto público: con más impuestos o más deuda

El Banco de España ha presentado este jueves su Informe Anual, un documento en el que se analizan la evolución de los indicadores macroeconómicos y las principales problemáticas que ha afrontado el país durante el último año.

En esta edición, la institución presidida por José Luis Escrivá centra su atención en la estrategia fiscal contenida en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP), la hoja de ruta acordada con la Comisión Europea que define los objetivos de gasto, déficit y deuda para el periodo 2025‑2028, así como en la versión actualizada del Informe de Progreso Anual 2026, remitido por el Gobierno de Pedro Sánchez a Bruselas en abril.

El Banco de España critica la ausencia de una “estrategia fiscal suficientemente detallada a medio plazo” tanto en el PFEMP como en el Informe de Progreso Anual. Según el organismo, la falta de concreción dificulta anticipar con claridad cómo el Ejecutivo financiará las nuevas necesidades de gasto que se esperan en los próximos años, ya que todavía no está definido si se optará por un aumento de los ingresos (por ejemplo, mediante impuestos) o por un mayor recurso al endeudamiento.

La política fiscal española se enfrenta a importantes presiones sobre el gasto público en las próximas décadas. Entre los factores que el Banco señala como determinantes están el envejecimiento demográfico, la transición climática, la digitalización de la economía y el refuerzo de la defensa. Tras las tensiones geopolíticas de los últimos años, la Unión Europea se ha comprometido a elevar su gasto en defensa al 2 % del PIB, objetivo que podría incrementarse hasta el 5 % del PIB en los debates actuales de la OTAN.

Ante este escenario, la institución aconseja “reforzar la previsibilidad de la política fiscal” mediante una estrategia que acompañe con el grado de detalle necesario a las medidas destinadas a alcanzar estos objetivos, de modo que se conozca cómo se financiarán las nuevas presiones de gasto y cuál será su impacto en la dinámica de la deuda pública.

Puntos Clave
  • El Banco de España señala la ausencia de una estrategia fiscal suficientemente detallada a medio plazo en el PFEMP y el Informe de Progreso Anual, dificultando prever si el nuevo gasto se financiará con más

Desafíos fiscales para el próximo Gobierno

Además de la falta de detalle financiero, el Banco de España advierte que el margen fiscal disponible se ha agotado en la actual legislatura, conforme a la normativa europea. Esto deja al próximo Gobierno, que se formará tras las elecciones generales de 2027, con una herencia difícil de gestionar. Según estimaciones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), será necesario adoptar medidas adicionales por valor de 10 000 millones de euros en 2027 y 5 000 millones en 2028, ya sea a través de mayores ingresos, mayor endeudamiento o ajustes en el gasto, para cumplir con los compromisos fiscales pactados con Bruselas.

La AIReF había señalado en mayo que, en 2024, el crecimiento del gasto neto fue inferior al previsto (4,1 % frente al 5,3 % estimado), lo que generó un colchón fiscal que facilitó el cumplimiento de los objetivos en los ejercicios siguientes. En 2025, pese a que el gasto neto creció un 4,8 % –por encima del 3,7 % comprometido inicialmente–, el margen acumulado permitió absorber la desviación.

Sin embargo, en 2026 se prevé un aumento del gasto del 5,8 %, muy por encima de la senda pactada. El cumplimiento formal de los compromisos seguirá siendo posible gracias a la activación de la cláusula de escape vinculada al incremento del gasto en defensa, que permite a los Estados miembros desviarse temporalmente de los objetivos fiscales para financiar el refuerzo de sus capacidades militares sin incurrir en un procedimiento de incumplimiento.

De cara a 2027 y 2028, tanto la AIReF como el Banco de España advierten que el crecimiento previsto del gasto superará incluso los márgenes amplios concedidos por la cláusula de escape. En consecuencia, los colchones de flexibilidad acumulados en años anteriores quedarán agotados, obligando al próximo Gobierno a adoptar medidas adicionales para mantener la senda fiscal acordada con la Comisión Europea. De no hacerlo, se vería forzado a aplicar ajustes de mayor intensidad para corregir la desviación.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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