El futuro de la gimnasia rítmica española tras el oro mundial: "No hay que bajar la guardia"
La selección española de gimnasia rítmica ha asegurado ya su plaza para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El conjunto se coronó campeón del mundo en Frankfurt y, con ello, obtuvo la primera clasificación olímpica para la delegación española. La exgimnasta olímpica y entrenadora nacional, Alejandra Quereda, celebró el logro junto a Raúl Grano en el programa “RíoEstio Noche”. “Todavía estamos asimilando lo que ha sucedido; la competición ha terminado y la emoción sigue latente”, comentó la seleccionadora.
Quereda explicó que la satisfacción fue aún mayor por la magnitud del conseguido: “No solo logramos el billete olímpico, sino que lo hicimos como campeonas del mundo, haciendo historia para nuestro deporte”. Para ella, el triunfo también es una recompensa al trabajo intenso de los últimos meses: “Es una alegría inmensa ver que todo el esfuerzo se ha reflejado en este resultado”.
El camino hacia Los Ángeles
Con la clasificación ya garantizada, el grupo español podrá enfocarse directamente en la preparación de los Juegos. “Esta seguridad nos brinda tranquilidad y nos permite planificar a medio plazo, centrarnos en el objetivo olímpico sin la presión de la clasificación”, señaló Quereda.
Sin embargo, la entrenadora insiste en que el oro mundial no debe ser motivo para bajar el ritmo. “Somos muy ambiciosas y todavía hay margen de mejora; las gimnastas pueden ejecutar los ejercicios de forma aún más impecable. Hemos dejado cosas en el tintero, lo que será un plus de motivación para seguir en la cima”.
El objetivo es claro: llegar a Los Ángeles como una de las favoritas y pelear por una medalla olímpica. “Sabemos que somos un rival a batir, estamos entre los mejores equipos del mundo y lucharemos por la final y el podio”.
Según la seleccionadora, una de las claves del éxito ha sido la unión del grupo. “Existe una complicidad única entre las gimnastas y el cuerpo técnico; funcionamos como un engranaje perfecto. Cada pieza del puzzle, aunque distinta, brilla cuando está junto a las demás”.
Quereda también destacó la importancia de proteger los ejercicios y las novedades que incorpora España a sus coreografías. Antes de presentar los montajes en competiciones, el equipo los mantiene “a salvo” para evitar que otras naciones los imiten y aumenten la dificultad. Aunque reconoció haber visto algunos elementos españoles en rutinas de otros equipos durante el Mundial, subrayó que el factor diferencial no está solo en lo que se hace, sino en cómo se hace.
La entrenadora defiende una gimnasia rítmica que trasciende la mera ejecución técnica. “No me conformo con una rítmica común o simple; queremos cumplir el código de puntuación pero aportando una identidad propia a cada ejercicio”. Para ella, la clave está en buscar la excelencia y en que cada elemento refleje el estilo característico del conjunto.
Con dos años por delante hasta Los Ángeles, una de las prioridades será que las gimnastas más jóvenes sigan ganando experiencia. “Nuestro equipo está compuesto mayormente por atletas con poca experiencia internacional; queremos que lleguen al tapiz olímpico con solvencia, confianza y la seguridad de poder mostrar su trabajo”.
El oro mundial y la clasificación olímpica son ya una realidad, pero para Alejandra Quereda el éxito marca el inicio de una nueva etapa. “No podemos relajarnos; no debemos bajar la guardia”.
Mira tambien:

Deja una respuesta