El nuevo libro sobre los mayas que debería leer Isabel Díaz Ayuso
La visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México ha reavivado el debate sobre la interpretación histórica de la conquista y la naturaleza de las sociedades precolombinas. Durante sus intervenciones, la mandataria defendió la figura del mestizaje y la herencia española, contraponiéndola a una imagen de los pueblos indígenas basada en la antropofagia y el sacrificio ritual.
Estas declaraciones chocan con la mayoría de los estudios académicos sobre la civilización maya. Un ejemplo reciente es el libro Los cuatro cielos. Una nueva historia de la civilización maya (Ariel, 2026), obra del arqueólogo y epigrafista David Stuart, cuya publicación está prevista para el 20 de mayo en España. A través del análisis de textos jeroglíficos y hallazgos arqueológicos de última hora, el libro ofrece una visión científica de la evolución política y cultural de Mesoamérica, proporcionando un contraste riguroso con el discurso político actual.
El uso de la figura de La Malinche y la visión de Hernán Cortés
Uno de los pasajes más comentados de la intervención de Díaz Ayuso fue la referencia a la “Malinche” como símbolo de integración cultural en la actualidad. La presidenta afirmó: “Vengo de ese Madrid que hoy tiene a muchas Malinches en el metro, en las calles, en los colegios”. El término, que alude a la famosa indígena de la conquista, es usado por la mandataria como un emblema positivo de convivencia e inmigración hispanoamericana, aunque en México sigue siendo mayormente despectivo. Además, Díaz Ayuso describió a Hernán Cortés como el “predecesor del mestizaje” y abogó por “dejar de comprar la versión siempre acomplejada de supuestas conquistas”.
El discurso que justifica la intervención europea suele centrarse en prácticas como los sacrificios humanos y el canibalismo para caracterizar a las culturas precolombinas. Si bien la antropofagia ritual y los sacrificios están documentados tanto por la arqueología como por las crónicas de Indias, Stuart contextualiza estas prácticas dentro de un sistema social de alta complejidad.
Según los datos epigráficos analizados en Los cuatro cielos, la civilización maya se organizaba mediante una red de auténticas ciudades‑estado con un sofisticado sistema diplomático. El autor detalla las intrincadas alianzas, matrimonios dinásticos y rivalidades geopolíticas, destacando episodios como la rivalidad bipartita entre las dinastías de Kalakmul (Kanul) y Tikal (Mutul). La investigación también subraya el desarrollo urbano, matemático y astronómico de estas sociedades, que coexistía con sus prácticas religiosas y bélicas, elementos que no encajan en la etiqueta de “sociedades bárbaras”.
La continuidad cultural tras la conquista también está documentada. El caso más representativo es el reino de Tayasal, habitado por los mayas itzaes en la actual región de Petén, Guatemala. Durante más de un siglo y medio, el virreinato de Nueva España coexistió con esta entidad maya plenamente autónoma, manteniendo su propio sistema político y religioso. Stuart rescata un episodio de las crónicas de la época: en 1524, Hernán Cortés pasó por la zona y dejó un caballo que enfermó bajo la custodia del gobernante local, Kanek’. Los itzaes, sin conocer la biología del animal, lo asociaron al poder militar europeo y lo consideraron sagrado; al intentar alimentarlo con ofrendas rituales, el caballo murió de inanición.
Más adelante, en 1617, el misionero franciscano Juan de Órbita llegó a la isla para evangelizar a sus habitantes y encontró una estatua de piedra y estuco a tamaño real de un caballo. Los itzaes, para evitar represalias, habían incorporado al animal en su panteón divino bajo el nombre de Tziminchaak (“tapir del trueno”), asociado al rayo y la tormenta. Fray Juan, siguiendo los parámetros teológicos de su tiempo, destruyó la estatua, provocando la consternación de la población local.
La independencia de Tayasal se mantuvo hasta 1697, cuando las necesidades logísticas de la Corona española para conectar Yucatán con Guatemala motivaron una campaña militar liderada por Martín de Urzúa, que puso fin al último reducto maya independiente.
Comentarios de los lectores

- No me parece que este escrito aporte nada constructivo al discurso histórico de la Sra. Ayuso. Qué manía tienen algunos de querer reescribir la historia. – hace 6 horas
- Si la sofisticación y complejidad de la civilización precolombina justifican o reducen la importancia de la antropofagia, entonces los crímenes de Hernán Cortés también estarían justificados por la complejidad de la civilización europea. La realidad es que esos crímenes no se aceptaban entonces, como demuestra la facilidad con que Cortés encontró aliados contra los precolombinos y la posterior condena de abusos por parte de la Iglesia y la monarquía. – hace 11 horas
- Menuda forma de hacer el ridículo. Nada de lo que dice el artículo contradice lo más mínimo lo dicho por Ayuso. Pablo del Cerro, otro caso de español acomplejado, colonizado mentalmente por la leyenda negra, que ni siquiera sabe situar históricamente a los mayas. – hace 14 horas
- Cuando los españoles llegamos a Centroamérica, México no existía; la civilización maya había desaparecido. – hace 14 horas



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