El PP acusa a Moncloa de "presionar" a Robles para plantar al Senado y la califican de "otro peón del sanchismo"
Margarita Robles anunció este jueves que no podrá comparecer ante la Comisión de Defensa del Senado debido a la falta de tiempo suficiente para preparar su intervención. La decisión se produce a escasos días de una reunión que mantuvo con el presidente de la Cámara Baja, Pedro Rollán, prevista para el martes de la próxima semana, en la que debía explicar el papel de las Fuerzas Armadas en la crisis de Ceuta.
El anuncio sorprendió a la Casa del Gobierno, ya que suponía un retroceso en la estrategia parlamentaria del Ejecutivo, que había intentado posponer las comparecencias de Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares y la propia ministra al final de mes en el Congreso.
Reacciones y posibles consecuencias
Moncloa solicitó a Robles que desistiera mediante una carta dirigida a Rollán, en la que se esgrimían diversos argumentos. La Secretaría de Defensa tardó un día más en remitir la misiva al despacho del presidente del Senado, lo que generó malestar tanto en la Cámara Alta como entre los partidos populares, principales impulsores de esas comparecencias.
El hecho marcaría el tercer plantón ministerial, lo que el Partido Popular describió como “la crónica de una incomparecencia anunciada”. Según fuentes del partido, la ministra habría recibido la indicación de Moncloa para rectificar su postura inicial y evitar ofrecer explicaciones al Parlamento.
Los populares recordaron que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había calificado a Robles de “pájara” en intercambios con su entonces mano derecha, José Luis Ábalos. Añadieron que, de haber comparecido, la ministra habría puesto en una posición comprometida a Grande-Marlaska, José Manuel Albares y Félix Bolaños, quienes, según ellos, sabían desde el principio que debían evitar el Senado para “no molestar al ‘uno’”, en referencia al presidente.
El propio ministro de Defensa había confirmado por escrito su “plena disposición a comparecer” en la comisión, según una carta institucional a Rollán de la que ha tenido acceso El Independiente.
El presidente de la Comisión de Interior del Senado, el popular Fernando Martínez-Maillo, anunció que la Mesa del Senado tomará las medidas que estime oportunas por la ausencia de los ministros convocados, calificándola de “acto de desobediencia” que no quedará sin consecuencias legales y políticas.
El PP, que cuenta con mayoría absoluta en el Senado, ha impulsado modificaciones al Reglamento para que el presidente del Gobierno comparezca al menos una vez al mes en las sesiones de control y para ampliar la obligatoriedad de comparecencia de los ministros. Pedro Sánchez lleva más de dos años sin responder a las preguntas de la oposición en la Cámara Alta, a diferencia de la práctica instaurada por José Luis Rodríguez Zapatero.
El conflicto institucional podría llegar al Tribunal Constitucional. Hasta la fecha, el máximo tribunal solo ha dictado una sentencia que censuró la actuación de Francina Armengol en relación con la coordinación entre Congreso y Senado. Los populares han llevado al Constitucional la práctica recurrente de prorrogar los plazos de presentación de enmiendas, que en algunos casos se ha extendido hasta 71 veces, como ocurrió con el proyecto de modernización de la función pública, que finalmente decayó al término de la legislatura de 2023.
En caso de que se confirme la inasistencia de los ministros, la Cámara podría aplicar sanciones previstas en el Reglamento, como la exigencia de responsabilidades legales. El presidente del Senado, Pedro Rollán, ha advertido que la ausencia injustificada de los ministros podría dar lugar a las medidas que correspondan por parte de los órganos de la Cámara.
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