Experimento CORONA: ¿Cuánto emociona el eclipse solar total?
El próximo 12 de agosto, un Airbus A321XLR de Iberia sobrevolará el eclipse solar total a una altitud de 11 000 metros. A bordo viajará una expedición científica liderada por el astrofísico Dr. Miquel Serra‑Ricart, que realizará cuatro experimentos y retransmitirá el fenómeno en directo para el resto del mundo.
El experimento CORONA y la participación ciudadana
Uno de los estudios a bordo se denomina CORONA (Comportamiento y Respuesta Observados en Navegación Aérea). Su objetivo es analizar las emociones que genera un eclipse, tanto en su fase total como parcial, comparando la reacción de los observadores en tierra y de los pasajeros en el avión. El coordinador del proyecto, Carlos Javier Rodríguez, explica que se evaluará tanto la dimensión individual como la colectiva, indagando si el asombro, la admiración y el sobrecogimiento se traducen en conductas específicas.
Para involucrar al público, CORONA pondrá a disposición una aplicación gratuita y anónima. La herramienta distinguirá entre observadores terrestres y aéreos, preguntará su ubicación para determinar si están dentro de la zona de totalidad o en una zona de parcialidad, y propondrá cuestionarios antes, durante y después del eclipse. En el momento de máxima observación, la aplicación entrará en modo “óasis solar”, evitando interrupciones para que los usuarios puedan concentrarse en el fenómeno.
Cuatro experimentos a bordo

- CORONA: estudio de la respuesta emocional ante el eclipse.
- Investigación de la morfología de la corona solar y su relación con la actividad del Sol.
- Captura de imágenes de gran campo y de 360 grados para observar el entorno solar y registrar posibles meteoros de la lluvia de las Perseidas.
- Retransmisión en directo del eclipse desde la altitud de 11 000 metros a través de la plataforma sky‑live.tv, utilizando la red satelital Starlink.
El vuelo partirá del aeropuerto de Barajas y se dirigirá hacia el norte siguiendo una trayectoria calculada, denominada “hipódromo”, que permitirá al avión acompañar el cono de sombra durante el mayor tiempo posible. Según estimaciones, la fase de totalidad vista desde la cabina podría superar los dos minutos, añadiendo entre 20 y 25 segundos extra respecto a la observación desde tierra. La disposición de los asientos será especial: sólo los pasajeros ubicados junto a las ventanillas con vista al eclipse ocuparán esos lugares.
Rodríguez confía en que los resultados permitirán comparar la respuesta emocional al eclipse con la que provocan otros eventos colectivos, como un concierto del grupo favorito o la final de un Mundial.
El investigador anima a todos los ciudadanos que observen el eclipse desde tierra a unirse a CORONA y completar los cuestionarios posteriores. La finalidad es contrastar las emociones experimentadas en distintos puntos y condiciones de observación, y profundizar en cómo este fenómeno puede movilizar al ser humano.
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