Grand Tour de Suiza: ruta cultural entre Basilea, Berna y Gruyère
Durante el programa, Víctor Herranz comentó que “no hay nada mejor que la Grand Tour de Suiza”. El recorrido está pensado como un itinerario “para los amantes de las carreteras secundarias”, según explica Elena Affeltranger, de la Oficina de Turismo de Suiza. La principal virtud de esta ruta es su flexibilidad, que permite adaptarla al tiempo disponible y a los intereses de cada viajero.

Itinerario de la Grand Tour de Suiza
La propuesta combina naturaleza, patrimonio y ciudades culturales a lo largo de distintas regiones del país, ofreciendo una experiencia completa que va desde el arte contemporáneo del norte hasta la tradición gastronómica del centro.
Basilea y el norte cultural

Victor Herranz sugiere iniciar el viaje en Basilea, considerada “la capital cultural de Suiza por excelencia”. La ciudad destaca por su alta concentración de museos, entre los que se encuentran el Kunstmuseum y la Fundación Beyeler. Además, a mediados de junio se celebra Art Basel, la feria de arte contemporáneo más importante del mundo.
En Basilea también se pueden visitar:
- El río Rin y sus orillas.
- El casco antiguo, con sus callejuelas medievales.
- Ejemplos de arquitectura moderna que conviven con los edificios históricos.
Neuchâtel, Friburgo y Berna: patrimonio y tradición
Desde Basilea, la ruta se dirige al sur hacia Neuchâtel, una localidad situada junto al lago que combina un “aire francés” con un casco antiguo de piedra amarillenta. Continuando, se recorre la región de Friburgo y la capital suiza, Berna, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En estos destinos se pueden disfrutar:
- Paisajes alpinos y valles verdes.
- Carreteras secundarias que conectan distintas zonas del país.
- Patrimonio arquitectónico y cultural de gran relevancia.
El queso Gruyère y la gastronomía suiza
El tramo final de la Grand Tour incorpora la tradición gastronómica suiza. “La cultura también se come”, resume Víctor Herranz al llegar a la región del queso Gruyère. El reportaje describe colinas cubiertas de pastos, vacas con cencerros y pueblos medievales que forman el escenario típico de la zona.
Entre las propuestas culinarias destaca la fondue moitié‑moitié, un plato tradicional que combina quesos locales. La ruta puede concluir en ciudades como Lucerna o Zúrich, cerrando un itinerario que reúne referencias culturales y paisajísticas de gran valor.
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