Inmigración convertida en negocio: desarticulada la red que cobraba 12.000 euros por llegar a la costa española desde Argelia
Una amplia macrooperación policial iniciada en 2023 ha culminado con la desarticulación de una de las estructuras delictivas transnacionales más complejas y peligrosas detectadas hasta la fecha en el mar Mediterráneo. La intervención ha supuesto la detención de 78 personas a las que se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de personas, drogas y armas, almacenamiento y transporte ilícito de combustible, robos, extorsiones, contrabando, blanqueo de capitales y otras actividades conexas.

Desmantelamiento de la red de origen argelino
Según fuentes policiales, la organización, de origen argelino, se había consolidado durante años en el Mediterráneo gracias a una capacidad operativa sobresaliente y a una estructura sofisticada que combinaba una extensa red de operaciones a nivel nacional e internacional. Las autoridades la consideran la mayor estructura de origen argelino dedicada al tráfico ilícito de personas mediante embarcaciones de alta velocidad.
La forma de operar de la red se basaba en la diversificación de actividades y en un sistema de “doble flujo” en sus rutas marítimas. Por un lado, utilizaba lanchas rápidas para transportar drogas sintéticas, principalmente MDMA, desde España a Argelia, donde la demanda es elevada. Por el otro, aprovechaba el viaje de regreso para trasladar de forma irregular a migrantes hasta la costa española, concretamente a las provincias de Almería, Murcia, Cartagena, Alicante e Ibiza. La investigación documentó 64 episodios migratorios que permitieron la introducción clandestina de más de 2 000 personas en territorio español.
Los beneficios económicos de la organización superan los 24 millones de euros. Cada migrante pagaba hasta 12 000 €, y en algunos trayectos la embarcación transportaba simultáneamente a 50 personas. A estos ingresos se sumaban las ganancias por la venta de drogas en el norte de África y los beneficios derivados del “petaqueo”, es decir, el almacenamiento, transporte y suministro ilícito de combustible para mantener operativas las lanchas.
Internamente, la red estaba jerarquizada en tres niveles. En la cúspide se encontraba el líder, responsable máximo de la estrategia y el control general. El segundo nivel estaba formado por los pilotos, transportistas y encargados de los medios operativos. El tercer nivel reunía a una amplia red de colaboradores: captores, suministradores, vigilantes, personal logístico, abastecedores de combustible, gestores financieros, testaferros y otros encargados de garantizar la continuidad del negocio criminal.
Para sostener su maquinaria delictiva, la organización disponía de una compleja infraestructura con recursos económicos provenientes de varios países europeos. Entre los elementos detectados estaban embarcaciones de alta velocidad de gran valor, motores potentes, vehículos de transporte y vigilancia, pisos seguros, sistemas de comunicación cifrada, teléfonos satelitales, dispositivos GPS y antenas de transmisión.
Durante el desarrollo de las investigaciones, los agentes incautaron 18 embarcaciones de tres y cuatro motores, con esloras superiores a los ocho metros y llegaban a medir hasta catorce metros. El valor estimado de estas lanchas supera los cinco millones de euros, lo que explicaba el alto nivel de violencia empleado por la organización para protegerlas.
Detenciones y decomisos

- 78 personas detenidas (77 en España y 1 en Argelia); entre ellas cuatro máximos responsables catalogados como “Objetivos de Alto Valor”.
- 27 detenidos ingresaron en prisión provisional por orden judicial.
- Incautación de 26 675 € en efectivo.
- 15 000 pastillas de MDMA, 61 kg de hachís, 500 g de cocaína y 40 g de metanfetamina.
- Armas: un revólver calibre .38, un subfusil simulacro y abundante munición.
- Cuatro vehículos y 725 l de gasolina.
- Equipamiento tecnológico: antenas satelitales, dispositivos de geolocalización y material especializado.
Paralelamente, las autoridades judiciales y policiales bloquearon preventivamente numerosos bienes vinculados directamente a la organización, incluyendo cuentas bancarias, viviendas y vehículos de los principales dirigentes.
La operación, que contó con la participación de más de 180 agentes, fue desarrollada de manera conjunta por la Policía Nacional y la Guardia Civil de España, con el apoyo de EUROPOL y la colaboración activa de la Policía Nacional de Francia, la Policía Judiciaria de Portugal y la Policía Nacional de Polonia. El operativo ha puesto fin a un entramado criminal de gran relevancia en el tráfico de seres humanos y sustancias ilícitas en el Mediterráneo.
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