Investigadas once personas por sacrificar ovejas, con sufrimiento para los animales y sin asegurar la salud pública en Marina de Cudeyo
La Guardia Civil de Cantabria ha iniciado diligencias investigativas contra once personas, presuntamente responsables del maltrato animal que culminó con la muerte de siete ovejas en una finca del término municipal de Marina de Cudeyo. Además, la persona que les vendió los animales también ha sido citada como presunto colaborador necesario del hecho.

Los agentes del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza), junto con efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana y de la Policía Local, se desplazaron al lugar tras recibir la alerta de que varias ovejas podrían haber sido sacrificadas de forma irregular. Allí constataron la presencia de siete animales muertos, con abundante sangre, y a los once sospechosos, a quienes se les encontraron indicios de participación en el caso.
Hechos y circunstancias del supuesto sacrificio
Según las primeras averiguaciones, las ovejas fueron adquiridas a un tercero que habría autorizado su sacrificio en la finca. Los animales no contaban con identificación (crotal) y no se realizaron los trámites reglamentarios exigidos para la compraventa de ganado. En el sitio no se halló ningún dispositivo de aturdimiento, lo que sugiere que los animales sufrieron un proceso de muerte sin los métodos obligatorios para minimizar el dolor.
Asimismo, la falta de control sanitario es evidente: al no estar identificados, no se dispone de historial veterinario que garantice la trazabilidad y la seguridad sanitaria. La matanza se llevó a cabo al aire libre, sobre el suelo, sin medidas de higiene ni autorización oficial, contraviniendo la normativa que regula el sacrificio de animales de producción para consumo.
El SEPRONA ha remitido los casos a la Fiscalía, que presentará las denuncias correspondientes por delito de maltrato animal y por infracciones relacionadas con la sanidad animal.
En otro asunto vinculado, el vendedor de las ovejas también ha sido citado para que aclare su posible responsabilidad en un presunto caso de maltrato a una oveja gestante que, según los informes, recibió una medicación sin diagnóstico ni prescripción veterinaria, lo que habría agravado su estado de salud. Tras la evaluación de un veterinario oficial, se confirmó la gravedad de la enfermedad y se decidió una eutanasia humanitaria para evitar sufrimientos innecesarios.
Mira tambien:


Deja una respuesta