Izquierda Unida pide la dimisión de Marlaska por Ceuta y fractura el discurso de Sumar ante el PSOE
Las consecuencias del episodio fronterizo ocurrido a finales de julio en Ceuta han profundizado la brecha política entre el PSOE, el ministro del Interior Fernando Grande‑Marlaska y la plataforma Sumar. La tensión parlamentaria alcanzó un nuevo máximo tras la publicación del expediente enviado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras a la Audiencia Nacional, que indica que efectivos marroquíes habrían coordinado el cruce masivo de personas hacia la ciudad autónoma.
Ante la solicitud de Grande‑Marlaska de verificar la autenticidad y el contenido del dossier, alegando desconocer el texto, Izquierda Unida dio un paso al frente. El coordinador general del partido, Antonio Maíllo, exigió la dimisión inmediata de Marlaska si se demostrara que la cúpula del Ministerio de Interior estaba al tanto del informe técnico.
Reacciones dentro de la coalición de gobierno
Si bien algunos sectores de la confluencia plurinacional evitan pedir explícitamente el cese de Marlaska, existe un consenso amplio en la bancada respecto al papel de Rabat. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la ministra de Sanidad, Mónica García, calificaron de “sentido común” la necesidad de exigir cuentas al reino marroquí, ya sea por acción u omisión, y demandaron una postura diplomática más firme y contundente.
Esta línea crítica contrasta con la posición defendida por la corriente socialista dentro del partido, que sigue resaltando la importancia de la cooperación transfronteriza con Marruecos. El rechazo a esa narrativa ha alineado a Sumar con las fuerzas de la investidura (ERC, Bildu, PNV, Junts y Podemos) y, en general, con la oposición mayoritaria.
Las divergencias se trasladaron al más alto nivel institucional tras la intervención pública del presidente Pedro Sánchez. La portavoz parlamentaria de Movimiento Sumar, Verónica Martínez Barbero, acusó al jefe del Ejecutivo de falta de sensibilidad con la población ceutí y de la ausencia de reproches a las autoridades del vecino estado.
Desacuerdos sobre la gestión de menores y la ley de extranjería
Más allá del conflicto geopolítico, los socios de coalición chocan también en la gestión logística. Desde la minoría del Gobierno se exige agilizar la derivación de menores no acompañados hacia la península para aliviar la presión asistencial en Ceuta. En este sentido, la ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, describió como “prioridad imprescindible” la distribución territorial de esos menores para garantizar su tutela.
La fractura en la política migratoria del Ejecutivo se prevé que se prolongue durante la tramitación parlamentaria. Tras la aprobación en el Consejo de Ministros de los anteproyectos de ley de extranjería y asilo, la dirección de Sumar anunció que presentará una batería de enmiendas destinadas a modificar sustancialmente el texto elaborado por el PSOE.
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