La AIReF pone fecha a la bajada progresiva de las pensiones en España: de representar el 70% del sueldo medio a menos del 60%
El último informe elaborado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) advierte que los futuros jubilados verán recortes en sus pensiones, que quedarán menos cuantiosas en comparación con los salarios.

La “tasa de generosidad”, que mide la relación entre la pensión media y el sueldo medio de España, se acercará a su punto máximo en el país, lo que implica una menor capacidad de compra para los pensionistas.
Perspectivas de sostenibilidad del sistema de pensiones
Según los cálculos de la AIReF, la tasa de generosidad alcanzará su nivel más alto en 2030, cuando el importe medio de las pensiones superará el 70 % de la media salarial. A partir de ese año se producirá un descenso progresivo que culminará en 2050, con una cobertura del 60 % del salario medio, y en 2070 solo representará el 57 %, una caída de más de diez puntos porcentuales respecto a 2030.
En el programa “Por fin”, la diputada Carolina Bescansa subrayó que la sostenibilidad de las pensiones está vinculada a la “calidad del empleo de los jóvenes”. “Un mercado laboral muy precario, con salarios bajos y cotizaciones reducidas, no garantiza la viabilidad del sistema de pensiones ni la dignidad de la población mayor”, afirmó. “Si queremos un sistema de pensiones digno, primero debemos acabar con la precariedad laboral”.
El estudio de la AIReF también indica que el gasto neto en pensiones se situará en torno al 13 % del PIB promedio entre 2022 y 2050, ligeramente por debajo del límite del 13,3 % establecido por la normativa. No obstante, la autoridad advierte que la regla de gasto presenta problemas de diseño y no constituye un indicador fiable para asegurar la sostenibilidad.
En detalle, el gasto bruto público en pensiones permanecerá en torno al 14,6 % del PIB en promedio durante el periodo 2022‑2050, tras incorporar los datos observados de PIB y gasto en pensiones de 2024 y 2025. Las medidas de ingresos se revisan al alza, alcanzando el 1,6 % del PIB en promedio, lo que compensa el gasto y mantiene el nivel neto cerca del 13 %.
Si las políticas permanecen sin cambios y no se aplican las reglas fiscales, la deuda pública seguiría una trayectoria ascendente impulsada por el envejecimiento de la población, alcanzando el 123 % del PIB en 2050. El gasto asociado al envejecimiento elevaría la deuda en unos 52 puntos porcentuales respecto al PIB para ese año.
Ignacio Fernández‑Huertas, director de la División de Análisis Presupuestario de la AIReF, advirtió que “persisten los riesgos para la sostenibilidad fiscal a largo plazo”, sobre todo a partir de 2035, cuando se iniciará la tendencia alcista de la deuda. Además, señaló posibles incompatibilidades entre la regla de gasto en pensiones y el marco fiscal europeo, que podrían provocar incumplimientos de los límites de la cuenta de control acumulada en 2027 y 2028.
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