La convocatoria europea de gigafactorías de IA puede activar una cadena industrial en centros de datos, energía, 'cloud' y ciberseguridad
El pasado 30 de julio la Comisión Europea anunció la apertura de la convocatoria para seleccionar hasta siete gigafactorías de inteligencia artificial (IA) en el continente, una medida que ha revitalizado el debate sobre el impacto económico de estas infraestructuras estratégicas. Su puesta en marcha está pensada para reforzar la autonomía tecnológica europea y dinamizar sectores como los centros de datos, la energía, las telecomunicaciones, la nube y la ciberseguridad, que dependen de un ecosistema industrial asociado.

Objetivos y dimensiones de la convocatoria
Con esta convocatoria, Bruselas abre oficialmente la competición para albergar instalaciones que doten a Europa de capacidad propia de computación avanzada y reduzcan la dependencia de tecnologías externas. El programa prevé movilizar más de 30.000 millones de euros mediante una combinación de financiación pública y privada, con la puesta en marcha de las gigafactorías prevista para principios de 2027.
La iniciativa se enmarca dentro de la estrategia “InvestAI” lanzada por la Comisión Europea, cuyo objetivo es fortalecer la capacidad europea en IA a través de fondos públicos y la atracción de inversión privada. Según la propia Comisión, las gigafactorías permitirán entrenar modelos de IA de última generación y facilitarán el acceso a recursos de cómputo para empresas, universidades, centros de investigación y administraciones públicas.
Impacto económico transversal

- Inversión masiva en centros de datos, sistemas de refrigeración y suministro energético.
- Desarrollo de redes de alta capacidad y soluciones de almacenamiento y protección de datos.
- Generación de actividad económica en sectores vinculados como la construcción, la energía y la telecomunicación.
El debate trasciende el ámbito tecnológico, pues la creación de una gigafactoría implica una cadena de valor que involucra a múltiples industrias y genera empleo cualificado.
En España, la Asociación Española de Data Centers (SpainDC) señala que la expansión del cloud, la digitalización y la IA están impulsando una nueva generación de infraestructuras digitales. La asociación estima que el sector de los centros de datos podría movilizar hasta 66.900 millones de euros en inversión directa e indirecta hasta 2030 y superar los 16.000 puestos de trabajo asociados.
España se ha colocado entre los países que han manifestado interés en albergar una de estas gigafactorías europeas. La candidatura, impulsada por un consorcio público‑privado que incluiría a Telefónica, ACS y Santander, contempla una inversión que podría rondar los 5.000 millones de euros. El proyecto busca aprovechar activos como la red de fibra óptica, la infraestructura existente de centros de datos, la disponibilidad energética y el ecosistema tecnológico nacional.
Para los defensores del proyecto, el objetivo no se limita a aumentar la capacidad de cómputo, sino a crear un entorno de valor que permita desarrollar aplicaciones de IA en la industria, la sanidad, la energía, las infraestructuras y los servicios públicos, consolidando al mismo tiempo la autonomía tecnológica de Europa.
Mira tambien:


Deja una respuesta