La fabricación inteligente impulsa mejoras de producción y productividad en la industria
La convergencia de inteligencia artificial, automatización avanzada, internet de las cosas (IoT), análisis de datos y servicios en la nube está transformando las plantas industriales en entornos conectados que pueden supervisar sus operaciones en tiempo real, anticipar incidencias y optimizar procesos para lograr mayor eficiencia. Esta revolución digital permite aumentar la producción, mejorar la productividad y optimizar el uso de recursos.

Impacto de la fabricación inteligente según Deloitte y KPMG
El estudio “Smart Manufacturing and Operations Survey 2025” de Deloitte revela que las empresas que han implementado iniciativas de fabricación inteligente reportan aumentos de entre el 10 % y el 20 % en el volumen de producción, así como ganancias de entre el 7 % y el 20 % en la productividad laboral. Además, algunas organizaciones han conseguido incrementar hasta un 15 % su capacidad operativa gracias a estas tecnologías.
Tim Gaus, responsable de Smart Manufacturing en Deloitte, afirmó que “el valor de la fabricación inteligente es innegable” y advirtió que las organizaciones que ya invierten en estas capacidades dispondrán de una ventaja competitiva frente a la creciente demanda y la presión sobre la productividad.
Por su parte, un informe global de KPMG sitúa al sector industrial entre los más avanzados en adopción tecnológica. El estudio indica que el 76 % de las empresas manufactureras muestra una alta disposición a incorporar tecnologías de vanguardia, mientras que el 34 % ya ha obtenido retorno de la inversión en diversos casos de uso de inteligencia artificial.
KPMG destaca que aplicaciones como el mantenimiento predictivo, el control de calidad mediante visión artificial y la optimización de procesos productivos con IA están acelerando la madurez digital del sector manufacturero. La consultora subraya que la integración de datos, la formación del talento y la ciberseguridad serán factores determinantes para aprovechar plenamente esta transformación.
La protección de los entornos industriales se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las compañías. A medida que las fábricas se vuelven más interconectadas, aumenta la necesidad de contar con sistemas de monitorización y respuesta capaces de salvaguardar infraestructuras críticas y garantizar la continuidad de la producción.
España ya cuenta con numerosos ejemplos de esta tendencia. Empresas de los sectores de alimentación, logística y fabricación industrial están incorporando automatización, robótica, trazabilidad e inteligencia artificial para mejorar sus operaciones y elevar su competitividad. Entre los proyectos destacados se encuentran iniciativas de modernización de plantas productivas y almacenes lideradas por Telefónica y su filial de ingeniería industrial Geprom, que han colaborado con compañías como Cerealto, Deoleo y Legumbres La Cochura.
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