La nave del tesoro en la Zona Franca donde Seat guarda sus modelos históricos

En la zona industrial donde hace 76 años surgió la marca SEAT, una discreta nave de la Zona Franca de Barcelona alberga el patrimonio automovilístico más valioso de España. En la nave A‑122, con aproximadamente 3 500 m², descansan más de 240 vehículos históricos, prototipos únicos y coches de competición que forman una verdadera cápsula del tiempo de la movilidad española.

El entorno de la antigua fábrica de SEAT combina el ruido amortiguado de la logística moderna con el olor a metal envejecido, a gasolina de octanaje antiguo, cuero curtido y aceite de motor. La nave, que no aparece en los mapas turísticos ni en las guías convencionales, mantiene una colección que cualquier museo del automóvil europeo envidiaría. Los vehículos están dispuestos en largas filas que trazan un recorrido cronológico por siete décadas de historia automovilística en España.

Índice

Una colección que revive la historia del automovilismo español

La historia de la nave A‑122 está, ante todo, marcada por la iniciativa de personas que creyeron en la importancia de preservar la memoria de la marca. A principios de la década del 2000, Elvira Veloso, entonces responsable del parque de coches de prensa de SEAT en Barcelona, comenzó a rescatar de forma altruista los modelos y prototipos que encontraba en el extenso recinto de la Zona Franca. Con la ayuda de trabajadores de la fábrica, Veloso los almacenó clandestinamente en la nave A‑127, lo que rozó el límite del espionaje industrial interno.

Durante años la colección permaneció oculta, incluso ante la propia cúpula del Grupo Volkswagen, cuyos ejecutivos alemanes consideraban que la historia de SEAT comenzaba en 1990, cuando asumieron el control total de la marca. El punto de inflexión llegó en 2003, cuando Fernando Salvor, jefe de comunicación de SEAT, reveló la existencia del archivo a Andreas Schleef, presidente de la compañía entre 2001 y 2006. Schleef, veterano de Audi y creador de la división de clásicos Audi Tradition, reconoció inmediatamente el valor del tesoro oculto. En 2004 ordenó reunir todos los vehículos en la nave A‑127 y, dos años después, los trasladó a la nave A‑122, donde permanecen hasta la fecha.

En 2010 nació oficialmente SEAT Históricos, la división encargada de gestionar la colección. Desde entonces, bajo la dirección de Isidre López, procedente de SEAT Sport, un equipo especializado restaura, mantiene y digitaliza los archivos de la marca, trabajando en estrecha colaboración con bibliotecarios e historiadores.

Los 240 vehículos están distribuidos en cuatro filas dentro de la nave:

Puntos Clave
  • La nave A‑122 de la Zona Franca de Barcelona, con unos 3 500 m², alberga más de 240 vehículos históricos, prototipos únicos y coches de competición que forman la colección automovilística más valiosa de España
  • La iniciativa de rescatar y preservar estos modelos comenzó a principios de los años 2000 gracias a Elvira Veloso, quien los almacenó clandestinamente en la nave A‑127 con la ayuda de trabajadores de la fábrica
  • Durante años la colección permanec

Modelos históricos y singulares

La nave del tesoro en la Zona Franca donde Seat guarda sus modelos históricos
  • Seat 1400 (primer modelo fabricado en 1953).
  • Panda “Papamóvil”, utilizado por Juan Pablo II en su visita a España en 1982.
  • Seat 1400 Sport Serra, una pieza única de sólo 20 unidades realizada por el carrocero Pedro Serra.
  • Seat 600 D, símbolo de la democratización del automóvil en la posguerra.
  • 131 Diplomatic (1980), ejemplo de la representación oficial de la marca.
  • Ibiza “del Sol”, primera edición limitada lanzada en 1986 en color blanco.
  • Seat 124 GR.2, rara de competición con solo 829 unidades fabricadas.

Modelos de competición

  • Fórmula 1430, que compitió en el circuito de Montjuïc.
  • SEAT Córdoba World Rally Car (1998), 300 CV y tracción 4×4.

Prototipos y conceptos

  • Altea Twin Drive (2009), primer prototipo híbrido enchufable de la marca.
  • Exeo ST V8 4×4, proyecto conceptual basado en una carrocería familiar.
  • Cupra León e‑Racer, presentado en Ginebra en 2018, primer turismo de carreras 100 % eléctrico del mundo y ganador de la Copa del Mundo FIA ETCR en 2021 y 2022.

El proceso de restauración es minucioso y artesanal. Cada vehículo se desmonta completamente; la carrocería se lija con arena, se trata la chapa y se vuelve a pintar. El motor se reconstruye para adaptarlo a la gasolina sin plomo, y el interior se renueva con los materiales originales. Dependiendo de la complejidad, la restauración puede durar entre tres y cuatro meses o más de un año; la media ronda el año completo. Los modelos de competición y los más antiguos, como los Seat 1400, requieren piezas fabricadas a medida, ya que los repuestos originales son prácticamente inexistentes.

Para garantizar la autenticidad, el equipo dispone de copias de los planos originales, donde a veces se encuentran anotaciones de los ingenieros de la época. El resultado es una colección que no solo se exhibe estáticamente, sino que también se mantiene operativa, capaz de participar en rallies de asfalto, travesías por la península o incluso cruces por el desierto de Marruecos.

La nave A‑122 no está abierta al público de forma regular. Solo personal interno, visitas institucionales y prensa especializada pueden acceder mediante reserva previa. Sin embargo, una vez al año, durante el último fin de semana de octubre, la nave se abre al público en el marco del festival de arquitectura “48 h Open House Barcelona”, organizado por el Ayuntamiento de Barcelona. Las entradas, solicitadas vía web, se agotan en segundos.

En julio de este mismo año la colección recibió una ampliación histórica: 57 vehículos nuevos se incorporaron, elevando el número total a 241 unidades. La incorporación obligó a reordenar los pasillos para dar cabida a diez piezas exclusivas, recuperadas del olvido por su impecable estado o por su relevancia en la evolución de SEAT.

Aunque la colección cuenta con un reconocimiento implícito y un futuro prometedor, la creación de un museo propio y permanente sigue sin resolverse. Dos factores complican esta posibilidad: gran parte de la historia de SEAT está vinculada a modelos basados en Fiat, y el Grupo Volkswagen está enfocando sus recursos en la marca Cupra para impulsar la movilidad eléctrica. Mientras Cupra mira al futuro eléctrico y SEAT busca redefinir su papel en la nueva movilidad, la nave A‑122 sigue siendo el custodio silencioso de quiénes fuimos sobre cuatro ruedas.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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