La UCO señala que Pardo de Vera tuvo un "rol destacado" en la contratación de Jessica en Ineco
Dos agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil declararon este lunes, en la décima jornada del juicio del denominado “caso mascarillas” ante el Tribunal Supremo, que la expresidenta del Instituto de la Mujer (IF), Isabel Pardo de Vera, desempeñó un papel destacado en la contratación de Jessica Rodríguez, expareja del exministro de Transportes José Luis Ábalos, dentro de la empresa pública Ineco.
Los investigadores explicaron su posición ante la Sala de lo Penal, defendiendo las conclusiones de la investigación frente a los argumentos de la defensa del exministro y de su antiguo asesor, Koldo García. Según el análisis de las conversaciones interceptadas entre Rodríguez y García, ambos pretendían que la contratación se realizara de forma “directa”. En uno de los mensajes, García le escribe a Rodríguez “No vayas” y ella responde: “Dile a José que llame a quien tenga que llamar; si es por mí, lo hará encantado”.
Implicación de Isabel Pardo de Vera en el proceso de contratación
Cuando se les preguntó si conocían a la persona que había gestionado la contratación de Rodríguez en Ineco, los agentes volvieron a centrar la atención en Pardo de Vera. “No sé exactamente qué haya dicho ella, pero lo que evidencia nuestro informe es cómo, a través de ella, se consiguió el contrato de Jessica”, afirmó el teniente coronel Antonio Balas.
Los investigadores también señalaron que, según las pruebas recabadas, Rodríguez nunca desempeñó funciones en Ineco y llegó a quejarse de que le pagaban poco por no asistir a trabajar. Al concluir su relación contractual con la empresa, Pardo de Vera mostró preocupación y comentó a García la posibilidad de trasladarla a otra entidad pública, concretamente a Tragsatec.
En declaraciones previas, la UCO había indicado que el piso de la Plaza de España en Madrid, donde residió Rodríguez, funcionaba como una “casita de novios” entre ella y Ábalos, y que dicho inmueble constituía una contraprestación del empresario Víctor de Aldama a cambio de favores. Los agentes precisaron que nunca habían tomado declaración a Rodríguez ni habían mantenido contacto directo con ella.
Los primeros indicios documentales se remontan a marzo de 2019, cuando Koldo García envió a Rodríguez hasta quince imágenes del apartamento. Según la investigación, estos elementos refuerzan la hipótesis de que beneficios personales, como el uso de la vivienda, estaban vinculados a la red de relaciones implicada en la trama.
Respecto al pago del alquiler, la UCO afirmó que Rodríguez no abonó “absolutamente nada” durante los casi dos años y medio que ocupó el piso. El coste del inmueble habría sido cubierto por el entorno del empresario Víctor de Aldama, a través de su socio Luis Alberto Escolano, a quien describen como un “testaferro”.
Mira tambien:


Deja una respuesta