Marlaska insiste en que el CNI no informó de las dimensiones de la avalancha humana sobre Ceuta
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado que el pasado 30 de julio más de 72 000 personas ingresaron de forma irregular en Ceuta. De ese total, alrededor de 70 000 fueron devoluidos a Marruecos, mientras que la situación de los 2 000 restantes sigue bajo estudio por las autoridades españolas.

En una reunión telemática con sus homólogos europeos, el titular del Ministerio del Interior recibió el reconocimiento de la mayoría de los gobiernos de la Unión Europea, que manifestaron su "apoyo y reconocimiento" a la gestión española en la crisis. Según los ministros de interior de los países participantes, "en modo alguno el espacio Schengen se ha visto comprometido".
Reacción de la UE y de los países miembros
Durante la misma sesión, Grande-Marlaska destacó el "trabajo extraordinario y la respuesta eficaz e inmediata" de las fuerzas de seguridad y los servicios de información españoles, a los que calificó de "absolutamente constructivos". Aseguró que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no había emitido ningún informe previo ni alerta que advirtiera de la magnitud del movimiento migratorio, ni siquiera con la referencia al asalto de 2021, cuando unos 10 000 migrantes ingresaron a Ceuta y, por extensión, a la UE.
El ministro reiteró que la ola de llegadas de este año no se debió únicamente al incremento estival, sino que estuvo "alimentada por redes criminales", según la interpretación que hace del reciente fallo del Tribunal Supremo que limita las devoluciones en caliente de personas que cruzan la frontera sin autorización.
Los ministros italianos y daneses, entre otros, expresaron críticas a la política migratoria española, aunque el interior italiano, Matteo Piantedosi, mostró una postura de diálogo, según señaló Grande-Marlaska.
En defensa de la cooperación con Marruecos, el ministro subrayó que la colaboración "leal" entre ambos países ha permitido el retorno de la mayoría de los migrantes irregulares. Añadió que el comisario de interior de la UE, Magnus Brunner, ha respaldado públicamente la actuación española.
Grande-Marlaska informó que el Gobierno ha destinado 80 millones de euros para reforzar las infraestructuras y la seguridad en las fronteras de Ceuta y Melilla, con el objetivo de evitar nuevas avalanchas migratorias.
Finalmente, el ministro manifestó su deseo de un "repensamiento de la situación" en el marco de la política europea, argumentando que la suspensión del espacio Schengen no es una medida adecuada y que se deben buscar soluciones más equilibradas y realistas.
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