"Me parecía importante mostrar a una mujer que, tras una mastectomía, tiene un deseo sexual pleno y correspondido"
Aina Clotet (Barcelona, 1982) se consolida como una creadora integral del cine español al dirigir, coescribir junto a Valentina Viso y protagonizar la película Viva. El largometraje llega a las salas el viernes 19 de junio, tras haber brillado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, donde Clotet se alzó con el premio a la Mejor Interpretación.
En Viva la historia gira en torno a Nora, una mujer de cuarenta años que, tras superar un cáncer de mama y someterse a una mastectomía, decide retomar su vida con una energía renovada. La trama se desencadena cuando el joven primo de su mejor amiga le confiesa sus sentimientos, poniendo a prueba la relación de Nora con su pareja, su trabajo y su propia identidad.
Claves de la entrevista con El Independiente
Durante la rueda de prensa, Aina explicó que el título Viva busca transmitir la sensación de estar plenamente viva, más que una mera exclamación. “Quería que el significado fuera ‘sentirse viva’; una palabra que en catalán no tiene esa ambigüedad, y me encantó esa doble lectura en castellano”, señaló.
La directora enfatizó que la película es, ante todo, un canto al deseo y a la impermanencia. “Nora lleva la huella de la enfermedad, pero también un carpe diem que la impulsa a querer comerse el mundo, tanto en lo sexual como en lo profesional”, afirmó. Sin embargo, subrayó que detrás de esa energía feraz se oculta un miedo profundo que la protagonista debe enfrentar para liberarse.
Sobre la escena en la que Nora se somete a una prueba médica, Clotet aclaró que, aunque la protagonista está curada, el momento sirve para evidenciar el temor persistente a la mortalidad. “Es la dificultad de volver a enfrentarse a ese tipo de situaciones; la película se mueve entre una pulsión vital muy fuerte y un miedo igualmente intenso”, explicó.
Respecto a la representación del sexo, la directora defendió que las escenas deben aportar algo al relato del personaje. “No se trata de exhibicionismo; mostramos el cuerpo de Nora porque ha pasado por una mastectomía y queremos contar una historia de reapropiación y deseo pleno”, manifestó. Además, describió la primera escena sexual como una “segunda pérdida de virginidad” que marca el inicio del viaje de Nora hacia la autoafirmación.
Clotet también abordó la posible polarización del público. “Los personajes que nos gustan no tienen que caer bien todo el tiempo; la imperfección humana es esencial. Nora es errática, se equivoca, pero la amamos por su resiliencia”, señaló, invitando a los espectadores a reflexionar sobre sus propias reacciones.
En cuanto a la doble función de directora y actriz, Aina resaltó el apoyo de su equipo. “Juan Mira estuvo conmigo desde los ensayos hasta el último día de rodaje, y el resto del equipo me ayuda a equilibrar la visión de la directora con la del personaje”, explicó. Reconoció la tensión que a veces surge entre la necesidad de más tomas y la exigencia de cumplir con el plan de rodaje, pero afirmó que esa fricción forma parte del proceso creativo.
Finalmente, la cineasta compartió que, tras Viva, la producción de la segunda temporada de la serie Esto no es Suecia comenzará el próximo otoño, confirmando su compromiso continuo con la televisión.
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