¿Pescado en bandeja o de pescadería?: la OCU responde cuál es más económico
Cada vez más supermercados están sustituyendo las pescaderías tradicionales por bandejas de pescado envasado. La iniciativa busca ofrecer al consumidor una opción más cómoda, rápida y fácil de preparar, al tiempo que permite a las empresas simplificar y organizar mejor sus procesos de venta.

Ventajas y desventajas de la compra de pescado en bandeja
Comprar el pescado en bandeja presenta varios atractivos para el cliente:
- Facilidad de uso: el producto llega ya limpiado, fileteado o troceado, listo para cocinar.
- Mayor rapidez: se elimina la necesidad de preparar el pescado desde cero, ahorrando tiempo en la cocina.
- Conveniencia: suele estar disponible en porciones individuales o familiares, lo que facilita la planificación de las comidas.
- Mejor gestión de la cadena de frío: el envasado al vacío prolonga la vida útil y reduce el riesgo de deterioro.
No obstante, la opción en bandeja también muestra algunas carencias frente a la compra en pescadería tradicional:
- Precio más elevado en ciertas especies, sobre todo en pescados de menor tamaño.
- Posible pérdida de frescura y sabor en comparación con el pescado recién fileteado en el mostrador.
- Menor control sobre el grado de corte y el tipo de porción que se recibe.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha comparado los precios de cuatro pescados de gran consumo —dorada, lubina, merluza y salmón— en distintas cadenas de supermercados para determinar si existe un sobreprecio evidente.
El precio según la especie

Los resultados del estudio revelan que el coste varía significativamente según el tipo de pescado:
- Dorada: el precio en la pescadería rondó los 10 €/kg en abril, mientras que la bandeja alcanzó los 23,95 €/kg, lo que supone un aumento del 27 %.
- Lubina: en pescadería el precio era de aproximadamente 12 €/kg; en bandeja subió a 25,95 €/kg, lo que equivale a un incremento del 45 %.
- Salmon y merluza: la diferencia de precio es menos marcada, ya que depende de si se adquiere el pescado entero, en filetes o en lomos. En estos casos, la OCU no detectó un sobreprecio claro en la bandeja.
En palabras de la OCU, “cuando se trata de especies pequeñas, cuanto más se manipula el producto, mayor es el sobrecoste de la bandeja frente a la versión fresca”.
¿Cuándo compensa comprar pescado en bandeja?
El estudio indica que la conveniencia de la bandeja no implica necesariamente un gasto mayor. La decisión depende del tipo de pescado y del nivel de preparación deseado. Si el consumidor busca ahorrar, la compra en bandeja resulta rentable para especies con precios variables, como el salmón y la merluza, siempre que se comparen porciones equivalentes. En cambio, para pescados de menor tamaño, como la dorada y la lubina, el coste puede incrementarse hasta un 50 % respecto a la pescadería tradicional.
En definitiva, la compra en bandeja resulta más atractiva cuando se prioriza la comodidad y se está dispuesto a pagar un poco más por ella; pero si el objetivo es el ahorro, conviene evaluar cada especie y, en caso de duda, optar por la pieza entera o por mayores cantidades.
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