¿Qué mira exactamente el tasador cuando entra en mi piso?
Cuando recibes la llamada del tasador y quedas citado para la visita, es normal que aparezcan dudas como: “¿Debo recoger un poco?” o “¿Debería pintar la pared del salón?”. Conocer qué aspectos evalúa el profesional al tasar un piso permite preparar la vivienda y comprender mejor el informe que emitirá.

Aspectos que evalúa el tasador
El tasador no se limita a entrar, observar y lanzar una cifra. Su trabajo se basa en criterios técnicos y en la normativa oficial, con el objetivo de que el valor resultante sea lo más objetivo posible.
Estado general y mantenimiento

- Presencia de humedades, grietas o desconchones en paredes y techos.
- Señales de buen cuidado a lo largo de los años.
Luz natural y orientación
- Cantidad de luz que entra y la dirección a la que está orientada la vivienda.
- Vista exterior (por ejemplo, fachada sur) versus vista interior (patio de luces) y su impacto en la valoración.
Ubicación y entorno
- Características del barrio, proximidad a servicios y transporte (estudio previo con datos de MERCO).
- Condiciones en la visita: ruido de la calle, visibilidad del salón desde los vecinos, estado de las zonas comunes.
Metros útiles y construidos
- Medición de la superficie útil y construida, comparándola con los datos del Catastro y la escritura.
- Detectar diferencias, sobre todo en edificios antiguos, que pueden generar problemas con la entidad financiera.
Distribución y aprovechamiento
- Valoración de pasillos extensos, habitaciones estrechas o amplias, ya que influyen en el precio final.
- Dos pisos de 80 m² en el mismo edificio pueden tasarse de forma distinta según su distribución.
Materiales e instalaciones
- Tipo de suelo (parquet, gres, mármol), calidad de ventanas y su aislamiento térmico y acústico.
- Estado de puertas, alicatados y demás acabados.
- Revisión de fontanería, electricidad, calefacción y aire acondicionado.
Elementos complementarios
- Terraza, balcón y trastero se miden, pero su valor es distinto al de un metro cuadrado de salón.
- Presencia y estado del ascensor, especialmente relevante en plantas altas.
- Condiciones del portal y la fachada del edificio.
Lo que no influye en la tasación
- Muebles y decoración interior.
- Pinturas de última hora, a menos que oculten defectos como humedades.
- El precio de anuncio del piso.
Ordenar la vivienda y asegurarse de que todas las bombillas funcionen facilita la visita y permite al tasador observar el inmueble tal como es.
Documentación recomendada
- Escritura de la propiedad.
- Último recibo del IBI.
- Certificado energético (si ya está disponible).
- Documentación de la comunidad: última inspección técnica del edificio, actas relevantes.
- Nota simple del Registro de la Propiedad para conocer posibles cargas (hipotecas, embargos).
Una vez finalizada la visita, el tasador continuará su trabajo en la oficina: buscará comparables (ventas recientes de pisos similares en la zona) y, con toda esa información, emitirá el valor definitivo.
Sea que la tasación sea para una hipoteca, una herencia o para fijar un precio de venta, lo más recomendable es presentar la vivienda tal cual está. Realiza reparaciones menores que puedas solucionar en una tarde (una gotera, un enchufe defectuoso), ten la documentación a mano y evita invertir en “maquillaje” superficial. Así tendrás una tasación precisa y sin sorpresas.
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