Red eléctrica al borde del colapso en 2025 y nadie está preparado

El año 2025 quedará marcado no solo por el apagón del 28 de abril, sino también por la creciente crisis que vive la red eléctrica española. A escasos días de que concluya el año, el sistema continúa bajo una fuerte presión, con escasa capacidad para atender nuevas solicitudes de conexión y enfrentando un nuevo marco regulatorio que ha generado fuertes tensiones entre el sector energético, el Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este nuevo marco, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026, ha sido criticado por las empresas del sector, que lo consideran insuficiente para atraer las inversiones necesarias y lo comparan desfavorablemente con los modelos de otros países europeos.

Índice

Un sistema al límite: el 88% de las solicitudes de conexión rechazadas o en espera

Según datos de la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica (AELEC), el 88% de las solicitudes de conexión a la red realizadas en 2025 han sido rechazadas o aún están en trámite. Esto significa que solo el 12% de las peticiones —unas 4,5 GW de potencia— han podido ser atendidas, frente a los 40 GW solicitados. De ese total, 25 GW (el 66%) fueron denegados por falta de capacidad técnica, mientras que otros 8,5 GW (22%) permanecen en espera de resolución.

Estas cifras evidencian un problema estructural: la red eléctrica española, en gran parte anticuada y con infraestructuras diseñadas hace décadas, no está preparada para soportar la creciente demanda impulsada por la electrificación industrial, el despliegue de vehículos eléctricos, la proliferación de centros de datos y el auge de las energías renovables. Proyectos clave en sectores estratégicos se ven paralizados o directamente desestimados antes incluso de presentar la solicitud, al conocerse de antemano la saturación de la red en determinadas zonas.

El conflicto por la rentabilidad de las inversiones

  • La CNMC ha mantenido su propuesta de una tasa de remuneración del 6,58% para las inversiones en redes entre 2026 y 2031, rechazando las recomendaciones del sector y del Consejo de Estado.
  • Las empresas energéticas exigían una tasa mínima del 7%, llegando a proponer hasta un 7,5% para garantizar la competitividad y atraer capital.
  • Países como Portugal (6,7%) e Irlanda (8%) ya han establecido tasas superiores, mientras que el Reino Unido también ha aumentado la suya por encima de la española.

El cálculo de esta remuneración se basará en una metodología que incluye criterios como la estimación de la demanda futura, un enfoque cuestionado por el sector, que argumenta que no puede asumir riesgos asociados a previsiones que escapan a su control. Además, el Consejo de Estado señaló en su informe no vinculante que algunos aspectos de la propuesta exceden las competencias de la CNMC y tocan cuestiones propias de la política energética, que corresponden al Gobierno.

Modernizar la red, una condición para el crecimiento económico

Las compañías eléctricas advierten que, sin un marco atractivo, España podría perder competitividad frente a otros países europeos. Iberdrola, por ejemplo, ha anunciado inversiones globales de 58.000 millones de euros en los próximos cuatro años, con un fuerte foco en redes, pero insiste en que el entorno regulatorio es clave para decidir dónde se materializan esos recursos.

La red actual, con tramos envejecidos y una distribución desigual del transporte y la distribución, presenta cuellos de botella que dificultan el desarrollo de nuevos proyectos. La electrificación de la industria, el transporte y los servicios depende directamente de una infraestructura moderna, resiliente y con capacidad de expansión. Sin ella, se pone en riesgo no solo el avance hacia la descarbonización, sino también el proceso de reindustrialización del país.

Proyectos paralizados y oportunidades perdidas

  • Empresas del sector de la movilidad eléctrica, vivienda, almacenamiento y renovables han visto frustradas sus inversiones.
  • Algunos proyectos ni siquiera llegan a presentarse, al tener información previa sobre la falta de capacidad en las zonas de conexión.
  • La saturación afecta especialmente a regiones con alto potencial renovable, donde la generación supera la capacidad de evacuación.

Desde AELEC se insiste en que el problema no es coyuntural, sino estructural. La red necesita una actualización profunda para absorber al menos un 50% más de demanda en la próxima década. Sin una decisión clara y ágil por parte de las instituciones, el colapso actual podría agravarse, afectando no solo al sector energético, sino a toda la economía nacional.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir