Un experto en Oriente Próximo explica qué podría pasarle a Netanyahu si pierde las elecciones: "Podría llegar a un acuerdo con la Fiscalía"
Israel se prepara para unas elecciones que podrían marcar un punto de inflexión en la política interna y en sus relaciones internacionales. El analista de Oriente Próximo Eugeni García Gascón, quien ha expuesto sus opiniones en La Brújula, señala que el resultado electoral tendrá consecuencias directas tanto para el propio Benjamin Netanyahu como para la situación de Palestina.
El actual primer ministro enfrenta varios procesos judiciales en curso. Según García Gascón, una derrota electoral “no excluiría la posibilidad de que se llegara a un acuerdo con la Fiscalía”. En el peor de los casos, el mandatario podría recibir una “sanción simbólica” a cambio de su retiro definitivo de la vida política.
Posibles escenarios tras las elecciones
El presidente Isaac Herzog, quien es la autoridad competente para conceder un indulto, ha mostrado “disposición” a considerar medidas de este tipo, lo que convierte su decisión en un elemento clave del futuro político de Israel.
Si Netanyahu gana
- Continuaría al mando por al menos dos años más, con el respaldo implícito de figuras como el expresidente Donald Trump.
- Podrían intensificarse los bombardeos y otras acciones militares contra la Franja de Gaza, incrementando la presión sobre la población palestina.
- Se mantendría la incertidumbre respecto a posibles cambios en la política hacia Palestina.
Si la oposición triunfa
- Podría traducirse en un “alivio” parcial para los palestinos, aunque el analista advierte que el panorama sigue siendo un “enigma”, dado que algunos sectores de la oposición comparten la visión de Netanyahu sobre Gaza.
- El líder de la oposición, Gi Eisenkot, jefe del partido Yashar (significa “honor”), es un exjefe del Estado Mayor del Ejército con una carrera militar completa. Se le describe como moderado, no extremista, y de origen marroquí.
- Eisenkot ha descartado cualquier participación en un gobierno de coalición con Netanyahu, lo que deja abierta la posibilidad de una coalición bajo otro liderazgo.
El conflicto desencadenado el 7 de octubre de 2023 sigue siendo la “cuestión clave” para evaluar la responsabilidad del gobierno. Netanyahu ha rehusado crear una comisión estatal de investigación, lo que según García Gascón “pone a prueba la confianza que los israelíes todavía le tienen”.
Otro factor determinante es el voto de la población árabe, que representa alrededor del 20 % del electorado. Netanyahu y su círculo temen que este bloque pueda inclinar la balanza en contra del gobierno actual, aunque la magnitud de su influencia aún no está clara.
En caso de una derrota de Netanyahu, la formación de un gobierno de coalición parece probable, pero la negativa de Eisenkot a colaborar con el partido de Netanyahu introduce un nivel de incertidumbre que podría prolongar la “noche larga” política que se avecina.
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