Zapatero mete en campaña la "prioridad nacional" del "pacto ignominioso" de PP y Vox: "No es España, es inconstitucional"
El PSOE de Andalucía, encabezado por su candidata a la presidencia, María Jesús Montero, ha manifestado su intención de mantenerse al margen de los pactos que el Partido Popular ha suscrito con Vox en Extremadura y Aragón, y que próximamente firmará en Castilla y León. Según la dirección socialista, cualquier intervención en estos acuerdos podría reforzar la campaña del actual presidente autonómico, Juan Manuel Moreno, quien ha pedido a los ciudadanos la confirmación de su mayoría absoluta.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Almeida, ya han calificado la “prioridad nacional” incluida en los acuerdos PP‑Vox como un “ataque a la Constitución”. En este contexto, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, desde Jaén, denunció la cláusula como “inconstitucional” y “discriminatoria”.
La polémica de la “prioridad nacional”
Vox ha defendido la “prioridad nacional” como un principio indispensable para cualquier acuerdo con el PP, describiéndola como “los nuestros, los primeros”. El partido ha advertido que será una condición para apoyar al presidente autonómico en los próximos comicios. En su intervención, Zapatero recordó que la igualdad es la “contraseña de la democracia” y que la Constitución prohíbe cualquier clasificación de personas como de primera o segunda categoría.
El expresidente subrayó que la propia Ley de Extranjería, en su artículo 23, considera actos discriminatorios las distinciones basadas en raza, color, origen nacional o étnico y en convicciones religiosas. Según Zapatero, los pactos PP‑Vox “no son compatibles con la legislación española” y representan “un primer paso contra los migrantes”.
Zapatero recordó la regularización extraordinaria de 2005, que permitió a 576 506 inmigrantes obtener la documentación necesaria, calificándola de “éxito”. Añadió que el PSOE “siempre estará del lado de los inmigrantes, apoyando sus derechos y su dignidad”.
En su discurso, el expresidente también defendió la política exterior del Gobierno, en particular su postura de “no a la guerra”, y elogió a Montero por su propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica, comparándola con la reforma de 2009 que sigue vigente.
Montero, por su parte, reiteró que no será la presidenta del “conformismo” ni de la “resignación”. Presentó su hoja de ruta centrada en la revitalización de los servicios públicos, la defensa de los derechos de todos los ciudadanos y la oposición a cualquier intento de privatización de la salud, la educación o la dependencia. En su discurso, intentó resignificar la palabra “lío”, utilizándola para describir la falta de plazas universitarias, la ausencia de criterios de calidad en universidades privadas y los problemas de gestión que, según ella, ha evidenciado el PP en Andalucía.
Montero evitó entrar en detalle sobre la “prioridad nacional”, siguiendo el consejo de su equipo para no dar munición al presidente Moreno. En su lugar, centró su mensaje en la necesidad de evitar el “colapso de los servicios públicos” y en la promesa de impulsar la igualdad y la dignidad para todos los andaluces.
El PSOE andaluz ha puesto en marcha una intensa campaña de movilización. Se ha anunciado un acto de Montero con los expresidentes de la comunidad, que tuvo que cancelarse por el fallecimiento de la esposa del ex presidente José Rodríguez de la Borbolla, y se prevé reprogramarlo. Además, Paco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén y cabeza de lista del partido en la provincia, se comprometió a “dejarse la piel” por la candidatura.
Zapatero, que permanecerá activo en la campaña, aseguró que habrá “sorpresas” y que seguirá presente en Andalucía hasta el día de las elecciones, el 17 de mayo. El partido espera que la movilización de sus bases y la participación de la ciudadanía, especialmente de las mujeres que históricamente han sido un pilar del PSOE, les permitan evitar una derrota en las urnas.
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