El belén napolitano del Palacio Real que los Borbones escondieron secretamente

El Palacio Real de Madrid ha reabierto sus puertas para acoger uno de los montajes más emblemáticos de la temporada navideña: el Belén Napolitano, conocido tradicionalmente como el Belén del Príncipe. Esta instalación no es simplemente una representación del nacimiento de Jesús, sino una escenografía elaborada que combina elementos históricos, artesanía tradicional venida del sur de Italia y detalles contemporáneos, consolidándose como una cita imprescindible en el calendario festivo de la capital.

Desde el viernes 5 de diciembre hasta el lunes 5 de enero, los visitantes pueden acceder gratuitamente al belén durante el horario habitual de apertura del Palacio Real. El acceso se realiza por el Arco de Santiago, en la calle Bailén, integrando así el recorrido en el entorno monumental del Palacio y la plaza de la Armería.

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Una tradición con raíces borbónicas y arte napolitano

Este belén tiene su origen en el siglo XVIII, cuando Carlos III encargó un conjunto napolitano para su hijo, el entonces Príncipe de Asturias y futuro Carlos IV. Desde entonces, la instalación ha evolucionado como un fiel reflejo de los gustos y usos cortesanos, incorporando la rica estética del belenismo napolitano, que entrelaza escenas religiosas con representaciones detalladas de la vida cotidiana de la época.

A lo largo del tiempo, el belén se ha enriquecido con nuevas figuras y construcciones. Durante los años ochenta y noventa, se incorporaron caseríos y elementos elaborados en talleres tradicionales de Nápoles. En las últimas décadas, el equipo de Restauración de Patrimonio Nacional ha continuado ampliando el montaje, añadiendo cada año piezas nuevas que respetan el espíritu original, pero actualizan la narrativa con referencias actuales y escenografías renovadas.

Las más de 200 figuras que componen la escena conservan el estilo artesanal típico de Nápoles: cabezas y manos modeladas con precisión, estructuras alámbricas que permiten movilidad y vestimentas con tejidos de gran calidad que evocan tanto el mundo bíblico como la moda europea del siglo XVIII. Esta mezcla de rigor histórico, naturalismo y dramatismo escénico es precisamente lo que hace tan singular al Belén del Príncipe.

Los espacios y novedades de la edición 2025

La edición de este año gira en torno a dos nuevos espacios destacados: la Casa del Labrador de Aranjuez y la Real Botica del Palacio Real. La primera, recientemente reabierta tras una profunda rehabilitación, se incorpora al belén como un “palacio en miniatura”, representando su arquitectura neoclásica y jardines en una maqueta delicadamente detallada. Por su parte, la Real Botica aparece recreada en forma de escena anticipada a su reapertura oficial, prevista para junio de 2026, con el farmacéutico real y su pequeño laboratorio donde se preparan remedios antiguos.

Más allá de estos núcleos, el belén conserva escenas ya emblemáticas, como el cuarteto musical que interpreta con instrumentos similares a los Stradivarius de la colección del Palacio, la taberna animada donde figuras napolitanas comparten comida y conversaciones al estilo de las calles de Nápoles, y la Biblioteca, cuyas estanterías muestran diminutos volúmenes manuscritos que refuerzan el aire erudito de la escena cortesana.

Detalles y homenajes especiales

  • Uno de los elementos más característicos del belén son las casas con ropa tendida entre balcones y patios: una escena cotidiana que, en la tradición napolitana, se convierte en símbolo de autenticidad y vida urbana.
  • En esta edición, se incorporan tres figuras de alabarderos cedidas por el Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey, vinculando así el relato histórico con la institución real actual.
  • El montaje está dedicado a la memoria de Daniel Guindulain Granos, técnico de Colecciones Reales y figura clave en el desarrollo y mantenimiento del belén, fallecido recientemente.

Acceso, horarios y actividades complementarias

El belén puede visitarse con entrada gratuita en el horario del Palacio Real: de lunes a sábado, de 10:00 a 18:00 (último acceso a las 17:00), y los domingos, de 10:00 a 16:00 (último acceso a las 15:00). Los días 24 y 31 de diciembre, el último acceso será a las 15:00. Permanecerá cerrado el 25 de diciembre, así como los días 1 y 6 de enero.

Además del montaje principal, Patrimonio Nacional presenta belenes en otros monumentos bajo su custodia. El Real Monasterio de la Encarnación alberga una instalación con figuras de José Luis Mayo y piezas de Olot, visible del 1 de diciembre al 7 de enero. En el Monasterio de Santa Isabel se exhiben dos belenes, uno tradicional y otro de estilo napolitano. En las Descalzas Reales, el belén popular se inaugura el 16 de diciembre. Todos los accesos son gratuitos, con jornadas de cierre los lunes y en fechas señaladas.

Actividades familiares y cultura navideña

  • Se organizan talleres familiares (de 6 a 12 años) los días 20, 21, 22, 23, 26, 29 y 30 de diciembre, y el 2 y 4 de enero, donde los participantes pueden crear su propio belén con materiales reciclados de los talleres de restauración.
  • Regresa el “Caminito de Belén”, una ruta que incluye el Palacio Real y los monasterios de La Encarnación, Santa Isabel y Descalzas Reales. Tras visitar tres emplazamientos y recoger sus sellos, los asistentes pueden obtener un obsequio en la Galería de las Colecciones Reales y acceso gratuito a la exposición “Juguetes Reales”, abierta desde el 16 de diciembre.
  • La Galería también acoge sesiones de cuentacuentos navideños los días 20 y 21 de diciembre, dirigidas a niños de 4 a 10 años, con historias basadas en piezas destacadas de la colección real.

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