Así fue el encuentro secreto entre España y Marruecos que nadie esperaba

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibió este jueves en el Palacio de la Moncloa al primer ministro marroquí, Aziz Akhannouch, con todos los honores protocolarios, en el marco de la XIII Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos. El encuentro, que formó parte de la agenda oficial del gobierno de coalición —con participación exclusiva del PSOE, dado el boicot expreso de Sumar—, se desarrolló en un clima de discreción total, sin rueda de prensa ni declaración conjunta al término de las conversaciones. La cumbre tuvo una duración inferior a tres horas y no incluyó actividades abiertas a los medios.

Índice

Una visita protocolaria en un contexto complejo

Akhannouch fue recibido en el patio de armas del complejo presidencial con formación de la Guardia Real, interpretación de los himnos nacionales y revista de tropas, siguiendo el protocolo reservado para visitas de alto nivel. La ceremonia buscó transmitir una imagen de normalidad y cooperación bilateral, pese a la persistencia de tensiones estructurales entre ambos países. El principal foco de fricción sigue siendo el cambio de posición del Ejecutivo español en 2022 respecto al conflicto del Sáhara Occidental, que Marruecos acogió con satisfacción y que sigue generando polémica en el ámbito político y social español.

Durante la jornada se firmaron alrededor de una docena de acuerdos bilaterales en áreas clave como economía, digitalización, migración, pesca, control fronterizo y cooperación en seguridad. El Gobierno español calificó el encuentro como una “cumbre de trabajo”, subrayando su enfoque técnico y operativo frente a la exposición mediática. Sin embargo, la ausencia de transparencia ha generado críticas, especialmente por parte de asociaciones de prensa como la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), que calificaron de “inaceptable” la opacidad del evento.

Polémica interna y tensiones regionales

  • El partido Sumar decidió no participar en la reunión, en señal de protesta por la política migratoria de Marruecos y la postura de España sobre el Sáhara Occidental.
  • En Canarias, crece la preocupación sobre la expansión de la influencia marroquí en espacios aéreos y marítimos, especialmente en operaciones de vigilancia y control fronterizo.
  • El primer ministro marroquí llega a España como un socio estratégico clave, aunque en su país enfrenta acusaciones de corrupción y es visto como una figura cercana al Palacio Real, con un papel decisivo en la arquitectura política de Marruecos.

La visita, aunque breve, refuerza una alianza bilateral que, a pesar de sus grietas, ha ganado en pragmatismo en los últimos años. No obstante, la falta de visibilidad sobre los acuerdos y el contexto político interno en España —marcado por tensiones entre fuerzas de la coalición— siguen planteando desafíos para la legitimidad y comprensión pública de esta relación estratégica.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir