Azcón gana las elecciones en Aragón pero con una condición explosiva
A horas de conocer los resultados de las elecciones autonómicas en Aragón, celebradas este 8 de febrero, todas las encuestas coinciden en un escenario claro: el Partido Popular, liderado por Jorge Azcón, se perfila como ganador y con opciones de mantenerse en el Gobierno regional. Sin embargo, su capacidad para gobernar dependerá directamente del resultado de Vox, que aparece como la gran fuerza emergente en esta cita electoral.

PP vuelve a ganar, pero necesita a Vox para gobernar
Según el promedio de nueve encuestas realizadas entre el 1 y el 2 de febrero —y que incluyen firmas como Data10, Sociométrica, Sigmos, 40dB, Gesop, EM Analytics, Target Point, A+M y G3—, el PP obtendría entre 27 y 30 escaños, con una media de 29 diputados y el 37,2% de los votos. Esta cifra supone un leve crecimiento respecto a los comicios de 2023, cuando lograron el 35,5% y 28 escaños. Aunque los populares mantienen su liderazgo, su margen para gobernar sin apoyos externos ha desaparecido por completo.
La clave para la continuidad de Azcón en la presidencia recae en Vox. La formación de Alejandro Nolasco se consolida como tercera fuerza política en Aragón y duplicaría su representación: pasaría de los 7 escaños conseguidos hace dos años al 11,24% de los votos, a una horquilla de entre 11 y 14 diputados, con una media del 16,9% de los sufragios. Doce escaños es la cifra más repetida en los sondeos. En conjunto, PP y Vox sumarían 40 parlamentarios, justo por encima de la mayoría absoluta (39), lo que abriría la puerta a un gobierno de coalición.
Este escenario refuerza las posiciones de Santiago Abascal, quien ya ha mostrado su disposición a exigir condiciones e incluso a entrar directamente en el Ejecutivo regional, siguiendo el modelo aplicado en Extremadura con María Guardiola. La posibilidad de un pacto exclusivo entre ambas formaciones deja fuera cualquier alternativa de gobierno de izquierdas.
La izquierda en retroceso y fragmentada
El bloque de izquierdas llega a estos comicios debilitado y sin capacidad para disputar el poder. El PSOE de Pilar Alegría se enfrenta a una de sus peores resultados en la historia reciente en Aragón. Las encuestas le otorgan un 23,5% de los votos de media —frente al 29,55% de 2023— y entre 16 y 20 escaños, con 18 como cifra más probable. De confirmarse, sería el peor resultado desde 2015, cuando Javier Lambán lideraba la formación.
Chunta Aragonesista lograría una leve recuperación: pasaría del 5,1% al 7,6% de los votos y de 3 a 4 escaños. IU, por su parte, podría subir de 1 a 2 diputados, con un apoyo estimado del 4%, tras concurrir en coalición con Movimiento Sumar. Sin embargo, la gran derrota en esta zona del espectro político sería para Podemos, que corre el riesgo de quedarse fuera del Parlamento aragonés al caer del 4,01% al 2,4% de los votos y perder su único escaño.
Desaparición del PAR y caída de fuerzas regionalistas
- El Partido Aragonés (PAR), que en 2023 logró un escaño por Teruel, desaparecería del mapa político regional al quedar por debajo del umbral del 3% exigido en esa circunscripción. A nivel autonómico, su apoyo caería del 2,08% al 1,4%.
- Aragón Existe también sufriría un retroceso: pasaría del 4,95% y 3 escaños a entre el 3,6% y 2 o 3 diputados, con Tomás Guitarte perdiendo influencia en su bastión turolense.
La jornada electoral se desarrolló sin incidencias relevantes. Los colegios abrieron sus puertas a primera hora de la mañana y los principales candidatos hicieron un llamamiento a la participación. Dado el perfil demográfico de Aragón, especialmente en su capital Zaragoza, los resultados de estas elecciones son considerados un termómetro fiable para predecir la evolución del panorama político nacional de aquí a las próximas elecciones generales. Por eso, muchos analistas ven en Aragón un “Ohio español”: una comunidad que, elección tras elección, refleja con precisión las tendencias del país.
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