La izquierda al borde del colapso en Aragón antes de las generales
Las elecciones autonómicas del 8 de febrero en Aragón se han convertido en un primer termómetro político clave para medir la fuerza de la izquierda alternativa al PSOE tras la fragmentación de Sumar. A diferencia de lo ocurrido en Extremadura, donde la coalición Unidas por Extremadura mantuvo una cierta unidad entre Podemos e IU, en Aragón las fuerzas de izquierda compiten por separado, lo que ha convertido la cita electoral en un test decisivo para saber qué proyecto puede liderar el bloque progresista de cara a las generales de 2027. La disputa no solo es electoral, sino también estratégica: entre quienes defienden una continuidad crítica con el Gobierno de coalición del PSOE y quienes apuestan por una ruptura total.

La batalla por el liderazgo de la izquierda
En Aragón, tres formaciones de izquierda se presentan por separado: Podemos-Alianza Verde, IU-Movimiento Sumar y Chunta Aragonesista (en coalición con Equo). Esta división, lejos de fortalecer al bloque, podría penalizarle en escaños. Las encuestas auguran un mal resultado para Podemos, que pasaría del 4,01% y un escaño obtenidos en 2023 a entre el 1,7% y el 2,5%, arriesgando incluso la pérdida de su representación. En contraste, IU-Movimiento Sumar podría subir del 3,12% al 3,3-4,5% y pasar de un escaño a dos, mientras que Chunta, con un arraigo territorial consolidado y una propuesta cercana al votante de izquierdas, podría aumentar de 3 a 4 diputados, alcanzando entre el 7,5% y el 8,3% del voto.
Este escenario refuerza la percepción de que la fragmentación penaliza a la izquierda. Si en 2023 las fuerzas alternativas al PSOE sumaron alrededor de 53.000 votos (entre Podemos, IU y Chunta), ahora el voto progresista sigue desmovilizado. Históricamente, cuando estas fuerzas han ido unidas, han logrado mejores resultados: con una intención de voto conjunta del 12%, podrían haber alcanzado ocho escaños en Aragón, dos más de los que se prevén actualmente. En 2023, una candidatura única de izquierdas habría superado incluso a Vox, que obtuvo 11,24% y cinco escaños.
La refundación de Sumar y la disputa interna
- Desde diciembre, IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Catalunya en Comú trabajan en una nueva alianza que se presentará a mediados de febrero.
- El proyecto busca refundar Sumar como una herramienta horizontal, con igual peso para todas las formaciones y sin liderazgos impuestos.
- Se prevé la celebración de primarias abiertas cuyos resultados deberán ser respetados, aunque por ahora solo Antonio Maíllo (IU) ha cuestionado abiertamente el liderazgo de Yolanda Díaz.
- Grandes figuras de la confluencia consideran que Podemos, independientemente del resultado, ya actúa en solitario y es incompatible con el frente amplio.
El objetivo es claro: evitar que el voto progresista se disperse y construir una alternativa cohesionada de cara a las elecciones de Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía (antes de junio). La nueva alianza, aunque aún sin nombre oficial, pretende atraer al electorado desencantado con el PSOE y evitar que migre a la abstención. Fuentes de Sumar aseguran que el proceso de refundación irá "sí o sí" a primarias, y que los resultados deberán ser acatados.
El rol de los líderes y la estrategia electoral
Mientras Yolanda Díaz y Antonio Maíllo han hecho apariciones limitadas en campaña, Ione Belarra e Irene Montero, ambas candidatas a las próximas generales por Podemos, han liderado una estrategia más intensa, incluso antes que figuras como Santiago Abascal. Pablo Iglesias también ha reaparecido junto a la candidata de Podemos-Alianza Verde, María Goikoetxea, en un intento de reactivar el voto. Su principal rival, Marta Abengochea (IU-Movimiento Sumar), representa la opción de unidad y crítica al modelo actual de Sumar.
El resultado en Aragón podría marcar un antes y un después. Un mal desempeño de Podemos reforzaría la presión sobre la formación para que abandone su postura de confrontación abierta con el Gobierno de Sánchez y se integre en un frente más amplio. Por el contrario, un buen resultado podría legitimar la apuesta de Belarra y Montero por una izquierda más rupturista, con propuestas como la rebaja drástica del precio de la vivienda, una postura abiertamente anti OTAN y una clara distinción con las políticas del Ejecutivo.
En el plano nacional, Sumar obtendría de media un 8% del voto y Podemos menos del 4,5%. Juntas, superarían los 12 puntos, lo que les permitiría mantener buena parte de los 31 escaños conseguidos en 2023. Pero en solitario, Sumar se quedaría entre 13 y 18 escaños, y Podemos no pasaría de 5. La lección de Aragón podría ser clara: la izquierda alternativa al PSOE no gana terreno por sí sola, y su futuro pasa por la unidad o seguirá perdiendo relevancia.
Mira tambien:


Deja una respuesta