Azcón ultima la jugada final con Vox antes de ir a elecciones

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha lanzado un claro ultimátum a Vox: si no se alcanza un acuerdo para la aprobación de los presupuestos regionales en la semana que viene, se convocarán elecciones autonómicas anticipadas. Tras meses de tensión con la formación de Santiago Abascal, Azcón dejó clara su postura durante su intervención en el acto institucional del Día de la Constitución celebrado en el Congreso este 6 de diciembre. El líder del PP aragonés considera que la prórroga de una semana para cerrar el pacto es “más que prudencial”, y afirmó que, en caso de fracaso en las negociaciones, lo “lógico” sería disolver las Cortes y convocar comicios.

Un escenario de tensión creciente
El Ejecutivo de Azcón se encuentra en minoría desde que el PP dejó de gobernar en coalición con Vox en julio de 2024, dependiendo desde entonces de acuerdos puntuales con los ultraconservadores liderados por Alejandro Nolasco en Aragón. Las conversaciones para los presupuestos de 2025 comenzaron en octubre, pero se rompieron el 21 de ese mes tras una fuerte crisis generada por la dimisión de un asesor parlamentario de Vox en Huesca, acusado de publicar mensajes xenófobos, racistas y de ideología ultraderechista en redes sociales. A raíz del cese, Vox decidió suspender las negociaciones y afirmó que, de cara a futuros pactos, revisará y vetará cargos que considere incompatibles con su línea política.
Desde el PP aragonés sostienen que no existen motivos “objetivos” para bloquear unos presupuestos que califican de “históricos” por sus importantes dotaciones. Piden responsabilidad a Vox y rechazan que la ruptura se deba a cuestiones presupuestarias reales, más bien a tensiones internas e ideológicas que trascienden lo meramente económico.
El pacto valenciano como referente
- La investidura de Juanfran Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat valenciana con el apoyo de Vox ha marcado un precedente importante.
- Vox ha dejado claro que los compromisos asumidos por el PP en la Comunidad Valenciana —como rebajas fiscales, firmeza frente a la inmigración ilegal, oposición al Pacto Verde europeo y defensa de la libertad lingüística— servirán como modelo en otras regiones.
- Este enfoque podría influir en futuras negociaciones, ya sea en Extremadura, donde ya comenzó la campaña electoral, o en comunidades como Castilla y León y Andalucía, cuyos escenarios políticos están pendientes de resolución.
La tensión entre el PP y Vox ha alcanzado niveles sin precedentes. Este viernes, Santiago Abascal insinuó en una entrevista que, si María Guardiola rechaza pactar con Vox en Extremadura, el PP debería considerar cambiar de candidata. Respuestas no se hicieron esperar: Alberto Núñez Feijóo calificó a Abascal de “cacique”, mientras que la propia Guardiola le acusó de desprender un “tufo machista”. La crispación también se trasladó al Congreso, donde Vox optó por no asistir al acto del 6D para no coincidir con el Gobierno, una decisión que varios barones populares han criticado como “un error” y que ha provocado comentarios desde fuentes del PP que piden a Abascal “usar la testosterona para otras cosas”.
Un nuevo rumbo en las relaciones entre PP y Vox
Mientras el destino de Aragón pende de un hilo, el escenario nacional se complica para la estrategia de confluencia del PP con Vox. La extrapolación del pacto valenciano a otras regiones está generando fricciones internas, especialmente cuando las exigencias ideológicas de Vox chocan con la pragmática política de los populares regionales. Azcón, al igual que Guardiola en Extremadura, parece decidido a no ceder a presiones que considera insostenibles, incluso si eso significa asumir elecciones anticipadas. Todo apunta a que la semana que viene definirá no solo el futuro de Aragón, sino también la viabilidad de una alianza que, cada vez más, muestra signos de agotamiento.

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