Bolaños al borde del colapso con sus proyectos en jaque

El próximo 9 de enero se reanuda la actividad parlamentaria en el Congreso de los Diputados tras el periodo vacacional navideño. Las comisiones legislativas retoman su trabajo, pero el inicio del nuevo curso coincide con un bloqueo político que está paralizando buena parte de la agenda del Gobierno de Pedro Sánchez. En el centro de este estancamiento se encuentran dos proyectos clave del ministro de Justicia, Félix Bolaños, que no logran avanzar por falta de apoyos parlamentarios.

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Los proyectos de Bolaños, claves pero bloqueados

Los dos pilares de la reforma judicial impulsada por Bolaños —la reforma del acceso a la carrera judicial y fiscal, y la transferencia de la instrucción de causas penales a los fiscales— siguen sin despegar. Ambas iniciativas, presentadas con carácter prioritario por el Ejecutivo, permanecen atascadas en la Comisión de Justicia desde hace meses. A pesar del empeño personal del ministro y del respaldo del PSOE, Junts, socio clave para la gobernabilidad, mantiene una postura de rechazo firme.

Desde la formación liderada por Carles Puigdemont argumentan que estas reformas no responden a una verdadera regeneración del sistema judicial, sino que buscan, una vez más, favorecer los intereses de uno de los partidos tradicionales. Esta desconfianza ha llevado a Junts a bloquear no solo estos proyectos, sino también alrededor de una veintena de iniciativas legislativas presentadas por el Gobierno.

Críticas desde el ámbito judicial

  • Las asociaciones fiscales han advertido que la reforma del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal carece de verdadero contenido, al no incluir la destitución automática del fiscal general si es imputado por el Tribunal Supremo.
  • También denuncian que sin garantías de independencia presupuestaria y jerárquica, la transferencia de la instrucción penal a los fiscales podría debilitar, más que fortalecer, el sistema.
  • La reforma ha sido calificada como una "operación de maquillaje", insuficiente para abordar los problemas estructurales del Ministerio Público.

A pesar del rechazo cruzado, Bolaños presentó el anteproyecto en la Comisión de Justicia el 11 de noviembre, apenas una semana después de que Junts anunciara su estrategia de bloqueo legislativo. Desde entonces, la tramitación no ha avanzado, y la falta de mayoría cualificada ha convertido la Comisión de Justicia en un escenario de parálisis más que de debate.

El peso de la amnistía y otras reformas congeladas

Este no es el primer escollo al que se enfrenta el Ejecutivo en materia de reformas judiciales. La ley de amnistía, clave para la investidura de Sánchez, requirió largas negociaciones y concesiones a Junts y ERC. Sin embargo, su aplicación sigue en suspenso a la espera de una resolución del Tribunal Constitucional, lo que ha alimentado el distanciamiento entre el Gobierno y la formación independentista catalana.

Más allá de los proyectos de Bolaños, otras iniciativas también permanecen paralizadas. Entre ellas figuran reformas como la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para garantizar la protección de menores en casos de duda sobre su edad, o la introducción de penas de prisión por hurtos o estafas reiterados, aunque el valor de lo sustraído no supere los 400 euros.

Iniciativas de los socios de Gobierno también en punto muerto

  • Sumar presentó al inicio de la legislatura una proposición de ley para despenalizar las injurias a la Corona y el enaltecimiento del terrorismo, una medida histórica para el grupo de Yolanda Díaz.
  • La iniciativa, sin embargo, no ha logrado avanzar en la Comisión de Justicia, lo que ha llevado a los dirigentes de Sumar a considerar alternativas, como incluir estas medidas como enmiendas a la reforma de acceso a la carrera judicial.
  • Esta estrategia, conocida como "colar por la puerta de atrás", refleja la dificultad de sacar adelante reformas sin un acuerdo transversal.

A pesar del bloqueo generalizado, el próximo 10 de enero la Comisión de Justicia analizará el dictamen de la ponencia sobre la proposición de ley orgánica en materia de multirreincidencia, que modifica la Ley Orgánica 10/1995. A diferencia de otras iniciativas, este proyecto cuenta con el respaldo tanto de Junts como del Partido Popular, lo que abre una pequeña ventana de avance en medio del estancamiento.

No obstante, el futuro de las grandes reformas judiciales sigue pendiente del beneplácito de Puigdemont. Sin su apoyo, los esfuerzos del Gobierno, incluidos los del propio Bolaños, difícilmente lograrán desbloquear una agenda legislativa que ya acumula meses de retraso. La reforma de acceso a la carrera judicial, en concreto, lleva paralizada desde junio, y no hay señales de que la situación vaya a cambiar en el corto plazo.

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