Marruecos obliga a Sánchez a respaldar su control del Sáhara

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado durante la XIII Reunión de Alto Nivel España-Marruecos, celebrada en el Palacio de la Moncloa junto al jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, el cambio de postura española respecto al conflicto del Sáhara Occidental. Esta posición, ya anunciada en 2022 y ratificada ahora de forma conjunta, ha vuelto a generar una profunda división dentro del espectro político nacional, especialmente con el socio de coalición Sumar, cuya vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha expresado públicamente su rechazo durante la cumbre.

Un giro diplomático que divide al Ejecutivo
En la declaración conjunta emitida al término del encuentro, España acoge “con satisfacción” la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de octubre de 2025, que apoya “plenamente la labor del Secretario General y su Enviado Personal para facilitar negociaciones basadas en la propuesta de autonomía de Marruecos”. El texto subraya que “una verdadera autonomía bajo soberanía marroquí podría ser la solución más factible” para alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable al conflicto.
Esta postura, lejos de ser meramente simbólica, refuerza el reconocimiento tácito de la propuesta marroquí como base principal para resolver el estatus del Sáhara Occidental, un cambio que el Ejecutivo de coalición ha visto con creciente preocupación. Yolanda Díaz aprovechó precisamente el día de la cumbre para publicar en redes sociales un mensaje en el que afirmó: “No se va a ceder ni un centímetro de tierra saharaui” y concluyó con el grito de “¡Hoy y siempre, viva el Sáhara libre!”, un claro desmarque del posicionamiento oficial de Moncloa.
La ausencia de ministros de Sumar en el acto ha evidenciado el distanciamiento interno. Mientras que acudieron representantes del PSOE como Sara Aagesen (Transición Ecológica), José Manuel Albares (Asuntos Exteriores), Óscar Puente (Transportes), Pilar Alegría (Educación), Luis Planas (Agricultura) y Elma Saiz (Inclusión), ningún miembro del partido liderado por Díaz estuvo presente, lo que ha intensificado el debate sobre la cohesión del Gobierno de coalición.
Cooperación ampliada en múltiples frentes
Más allá del contencioso sobre el Sáhara, la reunión ha servido para sellar una estrecha cooperación entre ambos países en una amplia agenda bilateral. Se firmaron catorce acuerdos que abarcan desde la digitalización de las administraciones públicas y la cooperación educativa en centros españoles en Marruecos, hasta alianzas en materia deportiva, medioambiental y científica.
Entre los temas destacados, ambos gobiernos han reafirmado su compromiso conjunto con la solución de los dos Estados en el conflicto israelí-palestino y han expresado su apoyo a la Autoridad Nacional Palestina. Asimismo, han subrayado la importancia de la cooperación migratoria integral, reconociendo a Marruecos como un “socio ejemplar y leal” en el control de la inmigración irregular, el tráfico de personas, el fraude documental y la trata de seres humanos.
Áreas de cooperación clave
- Modernización y digitalización de las administraciones públicas
- Fortalecimiento de la colaboración educativa y deportiva
- Lucha conjunta contra la pesca ilegal y promoción de una agricultura sostenible
- Estudio conjunto de la sismicidad en el Estrecho de Gibraltar
- Prevención y respuesta a los discursos de odio en redes sociales
En este marco, Sánchez ha resaltado el potencial de la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para albergar el Mundial de Fútbol 2030, a la que ha definido como una oportunidad para reforzar los lazos entre los tres países y promover un proyecto de integración regional sin precedentes.
Transparencia cuestionada en la cobertura de la cumbre
Un aspecto añadido que ha generado polémica ha sido la falta absoluta de acceso de los medios. Ni rueda de prensa, ni declaración institucional conjunta, ni acceso de periodistas al evento. El contenido solo ha sido difundido a través de un comunicado institucional, sin espacio para preguntas ni interacción con la prensa.
Ante esta situación, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) han emitido un comunicado conjunto denunciando lo que califican como una “inaugurada opacidad” y han advertido de que es “inaceptable” que un acto de tal trascendencia se celebre al margen de la transparencia mínima exigible a la actividad institucional. Ambas entidades han lamentado que se reduzca a los periodistas a “meros espectadores” de un encuentro que aborda cuestiones clave en política exterior y derechos humanos.

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