La reconstrucción completa del caso Andic, un drama que empezó mucho antes de la caída

El 14 de diciembre de 2024 se produjo la muerte de Isak Andic, fundador y propietario de Mango, durante una excursión por el macizo de Montserrat, en la zona conocida como las Cuevas del Salnitre. El accidente, inicialmente calificado como una caída fortuita, pasó a ser investigado como un posible homicidio tras la aparición de indicios que apuntan a la implicación de su hijo, Jonathan Andic.

Los hechos se remontan a la década de 2010, cuando la relación entre ambos se fue deteriorando en el plano empresarial y patrimonial. En 2014 Jonathan asumió la presidencia conjunta de la compañía, que entonces cerraba el ejercicio con un beneficio neto de 107 millones de euros. Un año después, los resultados se desplomaron a apenas 4 millones, lo que llevó a Isak a retomar el control ejecutivo.

Conflicto empresarial y reparto patrimonial

La crisis se agudizó en 2016, cuando Mango registró una pérdida de 61 millones de euros y el fundador reforzó la cúpula directiva con ejecutivos externos. Jonathan fue relegado progresivamente, quedando al frente de la división masculina, Mango Man, y en 2018 Toni Ruiz asumió el cargo de director general, consolidando el alejamiento del primogénito de la alta dirección.

En 2020 la empresa alcanzó ingresos récord, superiores a los 3 000 millones de euros, pero la tensión familiar persistía. La cuestión patrimonial se convirtió en el principal punto de fricción: Jonathan solicitó a su padre una parte de su patrimonio en vida, petición que Isak aceptó bajo presión para preservar la relación. Las hermanas de Jonathan, Judith y Sara, declararon que las donaciones en vida formaban parte de la gestión habitual del patrimonio familiar y que se compensarían en la herencia.

El conflicto se vio agravado por la intervención de la terapeuta Julia Lüderwaldt, contratada por varias familias de la alta sociedad barcelonesa. Según los testimonios, Lüderwaldt intentó mediar entre padre e hijo, pero el psiquiatra Antoni Bulbena advirtió que supeditar la reconciliación a una transmisión anticipada de la herencia no era una práctica clínica adecuada.

En diciembre de 2024, tras varias visitas de Jonathan a Collbató en compañía de la terapeuta y una supuesta asesora, ambos acordaron realizar un recorrido por los senderos de Montserrat. Según la versión de Jonathan, su padre se detuvo a tomar fotografías y, de repente, cayó por un precipicio de más de cien metros.

Puntos Clave
  • Muerte de Isak Andic el 14 de diciembre de 2024 en Montserrat, inicialmente considerada una caída fortuita pero ahora investigada como posible homicidio con indicios que implican a su hijo Jonathan Andic
  • Conflicto empresarial entre padre e hijo: tras la caída de beneficios de 107 millones a 4 millones de euros entre 2014‑2015, Isak retomó el control y relegó a Jonathan, quien quedó al frente solo de la división Mango Man
  • Disputa patrimonial: Jonathan exigió y recibió donaciones en vida de su padre bajo presión, generando tensiones familiares que involucraron a sus hermanas Judith y Sara y que se prometieron compensar en la herencia
  • Intervención de la terapeuta Julia Lüderwaldt, contratada por familias de la alta sociedad barcelonesa, quien intentó mediar entre Isak y Jonathan sin lograr resolver la profunda ruptura familiar.

El hijo llamó a los servicios de emergencia a las 12:36 h y, en una segunda llamada a las 13:13 h, modificó algunos detalles de la escena, alegando haber escuchado “un eco de piedras” antes de ver el cuerpo rodar. Posteriormente, en una comparecencia el 31 de diciembre, describió la excursión como una “rutina habitual” entre ambos.

Las diligencias se archivaron el 20 de diciembre de 2024 al considerarse un accidente de montaña, pero la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra solicitó su revisión en enero de 2025. El juzgado de instrucción número 5 de Martorell, bajo la magistrada Raquel Nieto Galván, reabrió el caso bajo reserva.

Durante la reapertura, se constató que Jonathan había viajado a Quito en marzo de 2025, donde habría desechado su iPhone 14 y adquirido un nuevo terminal sin registrar la supuesta denuncia de robo. En junio de 2025 dejó la gestión diaria de Mango Man para centrarse en la esfera patrimonial, y en octubre se le tomó declaración al personal doméstico sobre la rutina real de las excursiones familiares.

El 19 de mayo de 2025 los Mossos detuvieron a Jonathan Andic bajo acusación de homicidio. La jueza concedió prisión provisional, sustituible por fianza de un millón de euros, a la que el acusado accedió, con medidas cautelares de retirada del pasaporte y comparecencias periódicas.

El expediente judicial se sustentó en cuatro indicios clave: (1) peritajes de la unidad de montaña que indicaron una presión deliberada y una tracción en cuatro puntos en la marca del calzado, incompatible con un simple tropiezo; (2) autopsia que reveló un impacto por la espalda y ausencia de lesiones protectoras en las palmas; (3) estudios de campo que demostraron que la distancia del presunto testigo hacía imposible no observar la caída; y (4) el teléfono de la víctima encontrado sin registros fotográficos recientes, contraviniendo la versión del hijo.

En julio de 2026 las hermanas Judith y Sara comparecieron ante el juzgado, confirmando que el testamento se revisaba anualmente y que la fundación Mango era un proyecto familiar, descartando un móvil económico como detonante. No obstante, el psiquiatra que atendió a la familia corroboró la existencia de tensiones financieras como factor subyacente.

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Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

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