El PP de Juanma Moreno también tendrá que pactar con Vox en Andalucía para gobernar
El Partido Popular de Juanma Moreno no logró repetir la hazaña de 2022 y quedó al borde de la mayoría absoluta con el escrutinio al 99 %. Las encuestas de campaña habían insinuado que el PP se mantendría muy cerca del umbral necesario, y algunas llegaban a predecir hasta el 56 % de los votos, cifra que finalmente quedó muy lejos de la realidad.

Al cierre del recuento electoral de la noche del domingo 17 de mayo, los populares observaron cómo la distancia entre su resultado y el límite que garantiza la independencia de gestión se iba estrechando. El leve crecimiento de Vox y la revolución impulsada por la izquierda andalucista redujeron ligeramente la ventaja del presidente de la Junta en funciones.
Resultados y reparto de escaños
En las elecciones de junio de 2022, el PP había obtenido 58 escaños y el 43,1 % del voto. En esta ocasión, el bloque de Moreno Bonilla se quedó con 53 parlamentarios y el 41,5 % de los sufragios, a escasos dos escaños de alcanzar la mayoría absoluta. Por tanto, el PP necesitará negociar con Vox para lograr la investidura, tal como ha ocurrido en gran parte de este ciclo electoral.
Manuel Gavira, sucesor de Macarena Olona y portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, logró que el partido aumentara su representación de 14 a 15 diputados y su porcentaje de voto del 13,46 % al 13,8 %. El resultado confirmó las previsiones de la dirección nacional de Vox, que esperaba al menos mantener o ganar un escaño.
Vox, por su parte, ha dejado clara su exigencia de una “prioridad nacional”, demandando compromisos en materia de agricultura, ganadería, pesca y seguridad. El partido no ha declarado si aspira a integrar formalmente el gobierno, pero sí ha señalado que esas reivindicaciones serán condición para cualquier apoyo a la investidura del PP.
El presidente en funciones, Juan Moreno Bonilla, ha manifestado que, aunque el PP ha quedado al límite, no está dispuesto a negociar con Vox para lograr una abstención que le permita la investidura. Moreno asegura que su objetivo es superar el 41 % del voto, cifra que ha conseguido, y que buscará una solución que no condicione la gestión del ejecutivo regional.
En cuanto al PSOE‑A, el partido descendió de 30 a 28 escaños, con una pérdida del 1,3 % de los votos, lo que representa su peor resultado histórico en Andalucía. María Jesús Montero reconoció la derrota y anunció que la oposición será “seria y responsable”.
Por otro lado, la coalición de izquierdas Por Andalucía, liderada por Antonio Maíllo, mantuvo sus 5 escaños con el 6,3 % del voto, aunque perdió 1,3 puntos porcentuales respecto a la anterior convocatoria. El grupo “elante Andalucía”, encabezado por José Ignacio García, experimentó un notable salto, pasando de 2 a 8 diputados y alcanzando el 9,6 % del electorado.
Los líderes de los diferentes partidos reaccionaron en rueda de prensa. Santiago Abascal felicitó a Gavira y subrayó que, a pesar del triunfo, “España está en grave riesgo” por la supuesta “invasión migratoria” y la “corrupción” del gobierno de Pedro Sánchez. Gavira, en su intervención, reiteró la demanda de “prioridad nacional” y prometió impulsar políticas que favorezcan el campo, la pesca y la seguridad.
En la sede nacional del PP, Miguel Tello, secretario general, destacó la caída del PSOE a nivel nacional y calificó el resultado en Andalucía como “no un éxito completo, pero sí incontestable”. Sin embargo, evitó profundizar en los posibles acuerdos con Vox.
Con el reparto de restos aún por definir, el escenario político andaluz se perfila como un posible pacto entre el PP y Vox, o bien una situación de bloqueo que podría conducir a nuevas elecciones. Mientras tanto, la izquierda andaluza se prepara para ejercer una oposición activa y, en el caso de elante Andalucía, consolidar su grupo propio en el Parlamento regional.
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