La escuela de cocina de un restaurante con estrella Michelin que ofrece un futuro a jóvenes vulnerables
La Escuela de Cocina Villa Retiro, ubicada en Xerta (Tarragona), ha formado en los últimos años a más de 200 jóvenes en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de ofrecerles una salida laboral en el sector de la restauración. El proyecto, impulsado por el chef Fran López y desarrollado en colaboración con el programa Incorpora de la Fundación “la Caixa”, combina formación técnica, acompañamiento personalizado y acceso al empleo para personas en riesgo de exclusión social.

Iniciado hace casi una década, el programa se incorporó en 2018 al plan Incorpora, cuyo propósito es fomentar la inserción laboral de colectivos vulnerables. Desde entonces, la escuela ha ampliado su alcance y se ha convertido en un referente formativo en el entorno rural de les Terres de l’Ebre.
Un modelo formativo que combina teoría y práctica
La formación se estructuró en dos niveles. El primer módulo, de auxiliar de cocina, tiene una duración de tres meses y ofrece una introducción básica al oficio. El segundo, centrado en la especialización como cocinero, se extiende durante cuatro meses. En ambos cursos los alumnos aprenden técnicas de corte, diferentes tipos de cocción, manipulación de alimentos, así como nociones de pastelería y elaboración de masas. Además, se les forman en aspectos vinculados a la gestión de proveedores, control de productos y otras competencias transversales como puntualidad, higiene y respeto en el entorno laboral.
El programa ha alcanzado una tasa de inserción laboral cercana al 70 %. Algunos egresados continúan trabajando en el propio restaurante Villa Retiro, mientras que otros han accedido a puestos de responsabilidad en cocinas de la zona.
Entre los estudiantes actuales destacan:
- Abdallah Sirj, de 17 años, originario de Argelia, llegó a España hace siete meses y conoció la iniciativa a través del centro de menores de Tortosa. “Mi madre quiere que me convierta en un buen cocinero”, comenta, con la ilusión de trabajar algún día en Barcelona.
- Zakariya Himmit, marroquí de 30 años, residente en Tortosa desde hace dos años, busca adquirir experiencia profesional en el ámbito culinario.
Otro caso ejemplar es el de Ba Yaya Darboe, de 25 años, quien llegó a España desde Gambia hace nueve años. Tras pasar por un centro de menores, participó en uno de los primeros cursos impulsados por Incorpora y descubrió su vocación por la cocina y la repostería. Actualmente trabaja como segundo de cocina en el restaurante Algir del Delta, galardonado con una estrella verde Michelin, y afirma que “Villa Retiro me abrió el mundo laboral”.
Desde la Fundación “la Caixa”, el subdirector general de Responsabilidad Social, Marc Simón, destaca que la implicación de empresas comprometidas no solo transforma trayectorias personales, sino que también refuerza la cohesión social y el desarrollo económico del territorio. El programa Incorpora genera cada año cerca de 40 000 oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad, entre las que se incluyen más de 9 000 jóvenes con dificultades para acceder al mercado de trabajo.
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