¿El Día de Acción de Gracias fue creado por españoles y nadie te lo contó?

Cada último jueves de noviembre, millones de familias en Estados Unidos se reúnen para celebrar el Día de Acción de Gracias, una festividad profundamente arraigada en la cultura norteamericana. Tradicionalmente, esta celebración honra la gratitud por las cosechas y bendiciones del año, simbolizada en una cena familiar donde el pavo ocupa un lugar central. Durante décadas, la narrativa oficial ha situado el origen de esta tradición en 1621, cuando los peregrinos del Mayflower compartieron un banquete con los nativos Wampanoag en Plymouth, Massachusetts, tras superar un crudo invierno. Este momento ha sido retratado como un hito de cooperación y agradecimiento mutuo, consolidándose como el acto fundacional del Thanksgiving tal como lo conocemos hoy.

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Un antecedente olvidado: el origen español del agradecimiento en suelo americano

Sin embargo, investigaciones históricas más recientes han puesto en evidencia un precedente significativo que precede en más de medio siglo al evento de Plymouth. En septiembre de 1565, más de 50 años antes, el explorador español Pedro Menéndez de Avilés fundó San Agustín, en la actual Florida, el primer asentamiento europeo permanente en el territorio que hoy forma parte de Estados Unidos. Con motivo de esta fundación, se celebró una misa católica seguida de una cena comunitaria a la que asistieron miembros de la tribu indígena Seloy. Este acto fue documentado como una formal acción de gracias, conocida como "Día de Acción de Gracias", celebrada en honor a la llegada segura y al inicio de la colonia.

Este evento no solo estuvo marcado por su carácter religioso, sino también por su intención diplomática: fortalecer la relación de paz y alianza con los pueblos originarios. A diferencia del enfoque protestante y de supervivencia asociado al Thanksgiving de 1621, la celebración española reflejaba una tradición católica de agradecimiento institucionalizada, profundamente enraizada en la cultura ibérica desde la Edad Media.

La presencia española en la historia temprana de América del Norte

  • La llegada de Juan Ponce de León a La Florida en 1513 marcó el inicio de la exploración española en el sureste de lo que hoy es Estados Unidos.
  • La fundación de San Agustín en 1565 respondía a estrategias geopolíticas, especialmente para contrarrestar la presencia francesa en la región.
  • El acto de acción de gracias realizado en 1565 fue registrado por cronistas y misioneros, quienes describieron la participación indígena y la solemnidad del evento.

A pesar de su trascendencia histórica, este capítulo ha sido largamente ignorado en la narrativa dominante de Estados Unidos. No obstante, en los últimos años, tanto historiadores españoles como estadounidenses han reivindicado su importancia, destacando que la tradición del agradecimiento en suelo norteamericano tiene raíces más diversas y profundas de lo que se enseña comúnmente.

Diferencias culturales y simbólicas entre ambas celebraciones

Mientras que el Thanksgiving de 1621 se ha convertido en un símbolo de resistencia y autosuficiencia en un entorno hostil, el banquete de San Agustín representó desde el inicio un gesto de integración, fe compartida y reconocimiento colectivo. La tradición española, basada en la liturgia católica, pone el énfasis en la gratitud como acto institucional, mientras que la versión anglosajona evolucionó hacia una festividad laica y familiar, más vinculada a la identidad nacional.

En 2025, el debate sobre los orígenes del Día de Acción de Gracias ha ganado nuevo impulso, especialmente desde instituciones académicas y culturales en España y Estados Unidos. Si bien el imaginario colectivo global seguirá asociando el Thanksgiving con los peregrinos del Mayflower, crece el reconocimiento de que el primer acto formal de agradecimiento en territorio estadounidense lleva el sello de una tradición hispana, profundamente arraigada en la historia del continente. La historia, en su complejidad, invita a repensar las narrativas establecidas y a reconocer que algunas de las tradiciones más emblemáticas tienen orígenes más antiguos y diversos de lo que se cree.

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