Los Forqué premian lo prohibido en Los domingos y Anatomía de un instante

La 31.ª edición de los Premios Forqué, organizados por la asociación de productores audiovisuales Egeda y presidida por Enrique Cerezo, ha coronado a *Los domingos* como mejor largometraje de ficción en una emotiva gala celebrada en Madrid. La cinta, dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, explora con sensibilidad la intensidad de una vocación religiosa en una joven y su impacto en la vida familiar. Al recibir el galardón, la cineasta destacó que "la película indaga en cómo el adoctrinamiento religioso puede distorsionar tu percepción o tus sentimientos", consolidando así un año de reconocimiento tras llevarse la Concha de Oro en San Sebastián.

Reconocimientos a los protagonistas
La cinta sumó además el premio a la mejor interpretación femenina para Patricia López Arnaiz, quien agradeció a la directora su "genuina vocación de investigar lo que nos pasa y lo que escondemos", destacando que gracias a ella "he podido concebir y vivir el estremecimiento". En la categoría masculina, José Ramón Soroiz se alzó con el Forqué por su trabajo en *Maspalomas*, una película que aborda con profundidad la homosexualidad en personas mayores. El actor dedicó su premio a los directores Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, calificándolos como responsables de una "película preciosa con un guion maravilloso".
Series ganadoras y homenaje in memoriam
En televisión, el premio a mejor serie se lo llevó *Anatomía de un instante*, la ficción de Alberto Rodríguez basada en el libro homónimo de Javier Cercas, que reconstruye los hechos del golpe de Estado del 23-F. Su productor, José Manuel Lorenzo, no dudó en remarcar al recoger el galardón que "de verdad, con Franco no se vivía mejor", enviando un claro mensaje histórico y político.
Javier Cámara logró su tercer Forqué, esta vez por su actuación en la serie *Yakarta*, donde interpreta a un exjugador olímpico de bádminton. Lo dedicó "a los perdedores y fracasados", en alusión a su personaje, así como a su compañera Carla Quílez. Por su parte, Esperanza Pedreño fue reconocida como mejor actriz de serie por su papel en *Poquita fe T2*, aunque la producción, que partía con tres nominaciones, solo consiguió este reconocimiento.
Palco para el cine independiente y la diversidad
La gala también sirvió para reivindicar el papel del cine independiente. Emma Lustres, productora con una dilatada carrera, recibió la medalla de oro de honor. Junto a Borja Pena, de Vaca Films, criticó la desprotección del sector, señalando que "los productores independientes no podemos estar en una desigualdad de condiciones como estamos en el mercado. El mercado es maravilloso, pero hay que regularlo". Ambos expresaron su sorpresa por la falta de apoyo institucional "a una industria cultural que tan bien representa a este país", sea cual sea el signo político del gobierno.
En otras categorías, el premio al mejor documental fue para *Flores para Antonio*, de Isaki Lacuesta y Elena Molina, con Alba Flores como productora y protagonista, quien al recogerlo dijo emocionada: "Gracias, papá". El largometraje de animación *Decoro*, de Alberto Vázquez, fue elegido mejor película en la categoría, mientras que *El cautivo*, nueva obra de Alejandro Amenábar, se llevó el premio del público. En cortometraje, *Ángulo muerto*, de Cristian Beteta, logró el galardón por su sólida historia sobre una expareja que se reencuentra tras una agresión a su hijo.
Otros premiados
- Belén, de Dolores Fonzi, fue elegida mejor película latinoamericana del año.
- Sorda, de Eva Libertad, ganó en la categoría de cine y educación en valores, tras partid como la más nominada con un total de cuatro candidaturas.
Curiosamente, ni *Ni Sirat*, la representante española al Oscar, ni *Tardes de soledad*, ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián 2024, lograron imponerse en sus respectivas categorías. La gala, que tuvo un momento de profundo recogimiento, estuvo marcada por el fallecimiento horas antes del actor Héctor Alterio, al que se rindió homenaje desde el escenario.

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