¿Cuántos muertos dejó el accidente ferroviario de Adamuz? Los datos que marcaron la tragedia
El 18 de enero de 2026 se produjo en la zona de Amuz, provincia de Córdoba, uno de los siniestros ferroviarios más graves de la última década en España. Un tren de alta velocidad operado por Iryo, que cubría la ruta Málaga‑María Zambrano – Madrid‑Puerta de Atocha, descendió de la vía a las 19 h 45 y se introdujo en la vía contraria, donde colisionó con un Alvia de Renfe con destino a Huelva.

El choque provocó una rápida movilización de los servicios de emergencia, equipos de rescate, identificación de víctimas y una investigación tanto técnica como judicial. En los días posteriores, el número de fallecidos fue actualizado a medida que se recuperaban los cuerpos entre los restos y los hospitales informaban sobre la evolución de los heridos.
Balance de víctimas
El accidente dejó un total de 46 muertos, cifra que se confirmó el 30 de enero cuando una mujer que viajaba en el Alvia falleció en la unidad de cuidados intensivos, después de permanecer hospitalizada desde el siniestro. Durante la fase inicial, las autoridades comunicaron cifras escalonadas: 39, 40, 41, 42, 43 y 45 fallecidos, lo que explica la variación de datos en los medios.
Además de los fallecidos, se contabilizaron 292 heridos, de los cuales 15 se encontraban en estado crítico. En las primeras horas del accidente, los servicios sanitarios atendieron a más de 150 personas, con decenas de ingresos y varios pacientes en unidades de cuidados intensivos.
En el tren Iryo viajaban 289 pasajeros, cuatro tripulantes y un maquinista. El Alvia transportaba 184 personas, entre pasajeros y personal de a bordo. La magnitud del impacto y el descarrilamiento de varios coches dificultaron las labores de rescate y explican el elevado número de víctimas.
El tren Iryo 6189, procedente de Málaga‑María Zambrano, descendió en la entrada al apeadero de Amuz. Los tres últimos coches invadieron la vía contigua y fueron embestidos por el Alvia 2384, que circulaba en sentido contrario hacia Huelva. Se trató del primer choque entre dos trenes registrados en la red de alta velocidad española y se convirtió en el segundo accidente ferroviario más grave del país en el siglo XXI, solo superado por el descarrilamiento de Angrois, cerca de Santiago de Compostela, en 2013.
Investigación y causas

- La investigación se lleva a cabo en dos frentes: judicial, bajo la dirección del Juzgado de Montoro, y técnico, impulsada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
- Las pesquisas se centran en la infraestructura de la vía, especialmente en una posible rotura de la soldadura de un riel que podría haber originado el descarrilamiento del Iryo.
- La Guardia Civil está analizando el tramo para determinar si el estado de la infraestructura contribuyó al accidente.
- Hasta la fecha no se ha señalado una causa única ni se ha identificado a una persona como responsable.



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