Accidente tren de Toledo: qué tecnología ferroviaria usa inteligencia artificial para evitar ese tipo de siniestros

Un choque entre un tren de alta velocidad de Renfe y otro operado por la compañía Iryo, ocurrido en la zona de Urda, cerca de Toledo, ha dejado 69 personas fallecidas y más de 100 heridos. Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, la investigación preliminar señala como causa principal una falla informática que provocó “un fallo de comunicación entre tres ordenadores de la red”.

Índice

Causas técnicas del accidente

El tramo afectado está equipado con el sistema LZB (Linienzugbeeinflussung), una tecnología de protección ferroviaria desarrollada en Alemania que funciona mediante un cable continuo instalado junto a la vía y que envía al tren la velocidad máxima autorizada en cada momento. Este es el único segmento de la red española de alta velocidad que todavía utiliza LZB, instalado en la línea Madrid‑Sevilla desde 1992.

Cuando el LZB deja de operar, el respaldo es el sistema ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático), implantado en España desde finales de los años setenta. ASFA transmite información mediante balizas puntuales y permite la circulación hasta 200 km/h, aunque no impide que un tren continúe su marcha si el centro de control autoriza pasar una señal en rojo.

De acuerdo con el reglamento de circulación y una directiva interna de enero de 2025, aprobada tras las recomendaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, cuando el sistema principal está inactivo y la vía está ocupada se debe imponer “marcha a la vista”, con una velocidad máxima de 40 km/h. El ministro Puente señaló que esta limitación no se aplicó al AVE que protagonizó el siniestro.

El resto de la red de alta velocidad española opera con ERTMS (European Rail Traffic Management System), el estándar europeo que sustituye al cable por comunicaciones por radio. España lidera mundialmente el número de kilómetros con ERTMS en servicio, y la línea Madrid‑Sevilla está en proceso de actualización a este sistema, aunque aún no estaba operativo en el tramo afectado.

Puntos Clave
  • Accidente mortal en la zona de Urda entre trenes de alta velocidad de Renfe e Iryo, con 69 fallecidos y más de 100 heridos, provocado por una falla informática que generó “un fallo de comunicación entre tres ordenadores de la red”
  • El tramo implicado es el único de la alta velocidad española que aún usa el sistema LZB, cuyo respaldo es ASFA; según la normativa, al quedar inactivo el sistema principal y la vía ocupada debe imponerse “marcha a la vista” a

El papel de la inteligencia artificial en la seguridad ferroviaria

Accidente tren de Toledo: qué tecnología ferroviaria usa inteligencia artificial para evitar ese tipo de siniestros

Los sistemas que fallaron en Urda son de protección automática de circulación y no forman parte de las aplicaciones de inteligencia artificial (IA) que ya se emplean en el sector. En los ferrocarriles de carga de Estados Unidos, por ejemplo, la IA permite más de 3,5 millones de inspecciones diarias mediante sensores que detectan defectos invisibles al ojo humano, contribuyendo a una reducción del 14 % en la tasa de accidentes desde 2025.

  • Mantenimiento predictivo: sensores que anticipan fallos con semanas de antelación.
  • Optimización del tráfico: algoritmos que ajustan rutas en tiempo real.
  • Detección de anomalías: identificación de objetos extraños o movimientos sospechosos en la vía, generando alertas automáticas.

La implantación de IA enfrenta retos como la integración con infraestructuras heredadas, elevados costes iniciales, la necesidad de datos de alta calidad y exigencias de ciberseguridad, ya que estos sistemas manejan información crítica para el control del tráfico.

Según el relato del ministro, el origen técnico del accidente se produjo a las 8:30 h, cuando el LZB sufrió el fallo de comunicación entre los tres ordenadores. La avería dejó sin protección continua un tramo de 63 km y provocó la detención automática de los seis trenes que circulaban por él. El control pasó al centro de Atocha, que a las 8:36 h autorizó al AVE a reanudar la marcha con normalidad, pese a que el tren Iryo permanecía detenido más adelante y la señal de entrada a la estación de Urda estaba en rojo. Puente calificó esa decisión de “inexplicable” y anunció que la persona responsable ya ha sido identificada, aunque no se han atribuido responsabilidades individuales hasta concluir la investigación.

El AVE recorrió aproximadamente 25 km en 17 minutos antes de impactar contra el Iryo a las 8:53 h. La velocidad del tren impedía una frenada a tiempo, aunque el maquinista activó el freno de emergencia. La Guardia Civil confirmó resultados negativos en los análisis de alcoholemia y drogas a los tres empleados de control de tráfico presentes en el turno.

Las autoridades continúan investigando los hechos y se espera que el informe final aclare con detalle las decisiones operativas que contribuyeron al accidente, así como las medidas correctivas que se adoptarán para evitar incidentes similares en el futuro.

C
Carlos Mendoza Vargas Periodista

Licenciado en Comunicación Social con mención en Periodismo por la Universidad Central de Venezuela. Tiene 12 años de experiencia en cobertura de política nacional y conflictos sociales, con pasantías en medios internacionales como BBC Mundo. Especializado en periodismo de investigación y análisis político.

Mira tambien:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir