Las claves del pacto París-Berlín para construir carros de combate tras su fracaso aéreo con el FCAS
Francia y Alemania han alcanzado un acuerdo para reforzar su colaboración en la estrategia y la gobernanza de KNDS, la empresa franco‑alemana especializada en sistemas de defensa terrestre. Según el comunicado conjunto, ambos países buscan convertirse en accionistas conjuntos con una participación igualitaria, lo que permitiría a Alemania integrarse en el accionariado de KNDS mediante la compra de la parte que pertenece a la familia propietaria de Krauss‑Maffei Wegmann.

El objetivo es consolidar una industria europea de defensa capaz de competir a nivel global, unificando la producción de tanques y torretas bajo una estructura común que cuente con el respaldo de dos pilares de la OTAN. En este marco, el gobierno liderado por Friedrich Merz pretende impulsar a KNDS como un gigante estratégico capaz de captar contratos a lo largo del continente.
Implicaciones para la producción de tanques Leopard y Leclerc
El acuerdo también abre la puerta a la salida a bolsa de KNDS, ya que la participación de los gobiernos francés y alemán allana el camino para una futura oferta pública. Además, la incorporación de Alemania al accionariado refuerza la capacidad de la compañía para fabricar los tanques Leopard y Leclerc, que son los principales sistemas de combate de tierra en Europa.
En España, Santa Bárbara Sistemas cuenta con la concesión para producir los Leopard y, a través de un convenio con KNDS, está encargada de fabricar las torretas del vehículo Némesis, desarrollado por la filial española de General Dynamics para futuros contratos de artillería autopropulsada del Ejército de Tierra.
Sin embargo, la reciente congelación del programa de mantenimiento de los Leopard en la planta de Santa Bárbara en Alcalá de Guaira, ordenada por el Ministerio de Defensa bajo la dirección de Margarita Robles, ha puesto en riesgo a más del 10 % de la plantilla, aproximadamente 90 trabajadores. La medida se tomó en un contexto de urgencia para reparar los Leopard enviados a Ucrania, lo que ha generado incertidumbre sobre la continuidad del mantenimiento y la modernización de estos vehículos.
El proyecto de modernización de los Leopard, valorado en unos 3.000 millones de euros y que incluía una inversión de 60 millones de euros hasta 2029 para la planta sevillana, podría quedar sin sentido si el mantenimiento no se reanuda. Esta situación también afecta a la competencia en el sector: mientras KNDS y Rheinmetall (aliada de Indra) se disputan los futuros contratos españoles, Indra busca ampliar su presencia internacional mediante la asociación con la empresa alemana.
En palabras del director ejecutivo de KNDS, Jean‑Paul Alary, “celebramos el acuerdo alcanzado entre Francia y Alemania, que respalda la visión de KNDS de fortalecer su posición como líder paneuropeo en defensa terrestre, con fuertes raíces en ambos países. Este acuerdo subraya la importancia estratégica de KNDS para la capacidad de defensa, la base industrial y la soberanía tecnológica de Europa”.
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