Hacienda quiere más dinero: el salario mínimo en la mira

El debate sobre si el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) debe tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) sigue sin resolverse y amenaza con extenderse hasta el final de 2025. Pese a que al comienzo del año la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, logró que el SMI mantuviera su exención fiscal, la próxima revisión del salario mínimo en 2026 ha reabierto la controversia entre los ministerios de Trabajo y Hacienda. Díaz ha adelantado que presentará a Hacienda dos escenarios de revalorización: uno que mantiene la exención y otro que prevé una subida más ambiciosa si finalmente se decide gravar el SMI.

Subidas salariales condicionadas a la tributación
Los principales sindicatos, UGT y CCOO, han respaldado esta postura, planteando una subida del 2,7% si el SMI no tributa, frente a un aumento del 7,5% en caso de que sí lo haga. Esta última cifra representaría la tercera mayor revalorización desde que Pedro Sánchez asumió la presidencia en 2018, solo superada por el incremento del 22,3% en 2019 y del 8% en 2023. Díaz defendió estas propuestas en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, insistiendo en que “si el Gobierno, o parte del Gobierno”, en alusión al Ministerio de Hacienda, “decide que el SMI tribute, debe compensarse con una subida salarial mayor”.
Recaudación récord y presión fiscal creciente
Este pulso se desarrolla en un contexto de máximos históricos en la recaudación fiscal. Hasta septiembre de 2025, el Ministerio de Hacienda ha ingresado 225.747 millones de euros, un 10,1% más que en el mismo periodo de 2024. El IRPF, que aporta el 47% del total, ha alcanzado los 104.957 millones de euros en nueve meses, casi 10.000 millones más que en 2024. En comparación con 2017, último año completo antes del Gobierno de Sánchez, la recaudación por este impuesto ha crecido un 68%, lo que equivale a 52.370 millones de euros adicionales para las arcas públicas.
Este incremento no responde únicamente al aumento del empleo —con 2,86 millones de trabajadores más desde 2017—, sino también a la decisión de no ajustar los tramos del IRPF a la inflación, una medida conocida como 'estanquez progresiva' o 'efecto escalón'. Esta política ha permitido al fisco obtener ingresos adicionales sin necesidad de reformas parlamentarias explícitas.
El impacto en las clases medias
- Funcas ha calculado que la falta de indexación ha supuesto un impacto medio anual de 311 euros para rentas medias-bajas, 458 para medias y 622 para medias-altas entre 2021 y 2024.
- En conjunto, esta medida ha aportado 9.747 millones extra al Estado en cuatro años.
- La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que, de mantenerse esta política, el Estado podría acumular 12.600 millones adicionales entre 2025 y 2031.
El PP promete revertir el efecto escalón
El Partido Popular ha incluido en su agenda económica la corrección de este fenómeno como una de sus prioridades de cara a un eventual gobierno. Alberto Núñez Feijóo, a través de su vicesecretario de Economía, Alberto Nal, ha anunciado la intención de devolver parte de la carga fiscal a las clases medias mediante la indexación de los tramos del IRPF a la inflación. Nal ha calificado la subida silenciosa de impuestos por inflación como “una forma especialmente injusta y dañina de recaudar”, y ha advertido de que el esfuerzo fiscal está erosionando la capacidad económica de la clase media. Además, plantean acompañar esta medida con políticas de impulso a la productividad, inversión empresarial y retención de talento mediante un sistema fiscal más equilibrado.

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